Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Sábado, 14 de diciembre de 2019

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en OPINION Lunes, 08 de abril de 2019 12:00

Vámonos de tiendas a comprar fondos

Manuel Moreno Capa | Las estadísticas no dejan lugar a dudas: el dinero invertido en fondos se concentra en las grandes redes bancarias y aseguradoras, así como en las más potentes gestoras internacionales.

 

 

Es muy difícil competir con estos gigantes. Son los grandes almacenes del sector, sobre todo si cuentan con extensas redes de distribución (y no sólo a pie de calle, sino también on-line o a través de asesores/selectores y otros distribuidores más o menos especializados). De hecho, aunque los cambios normativos, particularmente la directiva europea MiFID II, hayan estimulado la comercialización de fondos de terceros, las grandes marcas tienen recursos sobrados para seguir dominando el mercado y distribuyendo sobre todo lo que les interesa distribuir.

 

Hagan la prueba: intenten que su banco les compre un fondo de, por ejemplo, una pequeña gestora española muy especializada, que apenas tenga uno o dos productos, poco conocidos por el gran público pero con prestaciones notables y comisiones ajustadas. Lo más probable es que su banco, que quizás sea capaz de ofrecerle 2.000 o 3.000 fondos diferentes (entre los suyos y los de terceros), no encuentre para usted ese producto tan específico. O ni siquiera lo busque si no lo tiene ya entre los que distribuye.

 

Afortunadamente, incluso las boutiques, pequeñas pero peleonas, permiten una ágil suscripción on-line de sus productos. Otra cosa es cómo descubrir esas estrellas emergentes en el inmenso universo de los fondos, sobre todo cuando quienes reparten el juego siguen siendo las grandes estaciones espaciales.

 

Uno de los objetivos de la revista GESTORES, de inminente publicación junto al mensual CONSEJEROS, será precisamente descubrir algunos de estos productos a veces ocultos. Cierto que muchos de ellos son sólo adecuados para carteras ya muy bien diversificadas y de cierto nivel. Pero otros no tanto. Y siempre es posible utilizarlos para poner un poco de sal, o pimienta, incluso en las carteras más conservadoras. Así que véngase con nosotros de boutiques o, mejor, de artesanos, como yo prefiero llamar a estas entidades pequeñas pero capaces de ofrecer fondos diferentes y de calidad. Suelen ser productos gestionados con esmero y en los que incluso el propio gestor se juega su propio dinero, lo que en inglés llaman “skin in the game”, pero suena mucho más contundente en la lengua de Cervantes: jugarse el pellejo

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.