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Publicado en OPINION Jueves, 25 de septiembre de 2014 02:00

El desplome del euro da un respiro a Draghi

Por Francisco López | El objetivo de la batería de medidas aprobadas por el BCE desde junio era alejar el fantasma de la deflación, incrementar la actividad económica de la eurozona y, de forma indirecta, lograr una depreciación del euro. De momento, Draghi no ha conseguido ninguno de los dos primeros propósitos, pero sí el tercero con el desplome de la moneda única, que se ha acentuado en los últimos días.

 El euro ha llegado a caer por debajo de los 1,27 dólares por primera vez desde noviembre de 2012. Desde julio ha cedido casi un 7% frente al dólar, y algunos analistas, como es el caso de Barclays, apuestan por un descenso más brusco en las próximas semanas, hasta situarse en el entorno de los 1,20 dólares.

 

Todo el mundo esperaba una depreciación del euro con la batería de medidas no convencionales que ha puesto en marcha el BCE. Pero la divisa está acentuando su caída en las últimas jornadas porque el mercado empieza a descontar que, más pronto que tarde, Draghi tendrá que aprobar un quantitative easing. ‘’Estamos preparados para utilizar instrumentos adicionales de estímulo si fuera necesario’’, ha vuelto a advertir el banquero italiano ante la evidencia de que los indicadores económicos y las expectativas de inflación siguen empeorando.

 

El BCE espera que la fuerte caída del euro tenga un rápido efecto en el aumento de los precios de importación e incremente las exportaciones. Analistas de UBS estiman que una depreciación del 10% del euro aumentaría un 3% los beneficios de las compañías no financieras de la eurozona.

 

La depreciación de la divisa europea puede ser la última opción real que le quede al BCE en su lucha contra la deflación y en pos de la recuperación. Para ello, Draghi cuenta con un gran aliado: la fortaleza del dólar. La Fed está a punto de finalizar su programa de quantitative easing y ha dado a entender que subirá los tipos de interés a mitad del próximo año, aunque el mercado está apostando a que el incremento puede producirse incluso en el primer trimestre de 2015.

 

La fortaleza del billete verde tiene otro efecto colateral: el desplome del precio de las materias primas. El petróleo está por debajo de los 97 dólares el barril de Brent, su cota más baja en cinco meses, mientras el oro está al borde de los mínimos del año.

 

La caída del precio de las commodity refleja los problemas de crecimiento a nivel global, aunque lo que más preocupa a los mercados es la ralentización de la economía china.

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