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Publicado en OPINION Jueves, 16 de mayo de 2019 00:00

La Europa de los fondos derriba fronteras y pasa del Brexit

Manuel Moreno Capa (Director de GESTORES) | Mientras la incompetente clase política británica sigue dándole vueltas a ese Brexit imposible de aplicar (porque no tiene sentido alguno salir de la Unión Europa, un selecto club al que más de medio mundo querría pertenecer), el mercado europeo de los fondos de inversión se niega a alzar nuevas fronteras y hace todo lo contrario: derriba las existentes y avanza hacia una creciente unificación.

 

 

El objetivo final es que cualquier inversor europeo pueda invertir en cualquier fondo de cualquier gestora europea sin apenas restricciones.

 

A finales del mes pasado, el Parlamento Europeo tomó importantes decisiones para que el mercado único de fondos de inversión se convierta en una realidad. La eurocámara reformó diversas normas, directivas y reglamentos para agilizar la comercialización transfronteriza de fondos y derribar multitud de barreras burocráticas, pero, sobre todo, eliminó un requisito muy importante: desde ahora, cuando una gestora quiera comercializar sus fondos en otro país europeo, ya no es necesario que tenga presencia física en el Estado miembro de acogida, o deba designar a un tercero como representante local en ese Estado.

 

Ahora hace falta que las distintas autoridades nacionales apliquen con agilidad estas nuevas normas. Porque también en el mercado de fondos –como en la sociedad y en la política–, cuantas menos fronteras, mejor. Algo que tuvieron muy claro las grandes gestoras británicas nada más que millones de británicos engañados aprobaran irse de Europa. Algunas de las más grandes, como M&G, reaccionaron con rapidez y dejaron de domiciliar sus fondos en la antes Gran y ahora Menguante Bretaña para trasladarlos a Luxemburgo. De ese modo, si el Brexit se consumara, no afectará a unos fondos que no quieren dejar de ser europeos y que podrán beneficiarse de este mercado que, en vez de alzar barreras, las derriba a toda velocidad.

 

La creación de un auténtico mercado único de fondos es sobre todo una magnífica noticia para los inversores: no sólo tendrán acceso a una oferta mucho mayor, sino que además se beneficiarán del abaratamiento de comisiones que provocará la creciente competencia a escala europea.

 

Solo un 14 por ciento de los españoles invierte en fondos, ya que el mercado del ahorro sigue bajo el dominio casi absoluto de los depósitos bancarios tradicionales. El potencial de crecimiento es, por tanto, inmenso. Basta con recordar que el patrimonio total mundial invertido en instituciones de inversión colectiva (IIC) ascendía en 2018 a 40,6 billones de euros, una suma equivalente a casi el 90 por ciento del PIB planetario y al 42,4 por cien de la capitalización total de los mercados de renta fija y variable. De estas inmensas cifras, 9,5 millones de euros corresponden al mercado europeo y apenas 259.000 millones al español, es decir, una cantidad equivalente a algo más del 20 por ciento de nuestro PIB. Entre ese 20 por ciento y el 90 por ciento que suponen las IIC respecto al producto bruto mundial hay un enorme potencial de crecimiento para los fondos de inversión en España, máxime cuando cada vez será más fácil invertir en fondos de cualquier otro Estado miembro de la Unión Europea.

 

Y los británicos, mientras tanto, perdiendo el tiempo con un Brexit sin otra salida que dar marcha atrás y convocar un nuevo –y más claro– referéndum. Una consulta en la que las gestoras de fondos, y los inversores, ya han votado con claridad. 

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