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Viernes, 15 de noviembre de 2019

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Publicado en OPINION Lunes, 15 de junio de 2015 02:00

El dividendo de Telefónica

Por F. González Urbaneja | El presidente de Telefónica ratificó en la Junta general de la compañía la estrategia de dividendos para los dos próximos años con la única salvedad de la materialización de la venta de su filial británica O2 que está muy encarrilada. El objetivo previsto es repetir dividendo anual de 0,75€, con dos abonos en mayo y noviembre.

Esa ha sido la estrategia Alierta, que recuperó el dividendo para Telefónico tras una etapa anterior centrada en la revalorización del título sin pago de dividendo. Solo durante un ejercicio (2012/13) Telefónica suspendió su dividendo (una de las decisiones más incómodas para Alierta, firme militante del valor del dividendo) para hacer frente a la exigencia de reducir deuda. Para el próximo abono (noviembre 2015) mantendrá la opción de cobro en efectivo como punto final de este modelo que ha perdido las ventajas fiscales que tuvo años atrás. Además del compromiso de 0,75€ año (que supone una rentabilidad del orden del 5% a los precios actuales de la acción) Telefónica pretende amortizar hasta el 1,5% de sus acciones. El objetivo final no es otro que una mejor cotización, que durante los dos últimos años ha oscilado entre 10 y 14 euros, lejos de la coita estimada en los planes de stock opción suscritos por los directivos de la compañía.

 

Entre los hechos más relevantes de los señalados por Alierta en la Junta general cabe destacar la recuperación de crecimiento y márgenes en el negocio en España, que supone más de una cuarte parte del balance y la cuenta de explotación. Tras la salida de Gran Bretaña Telefónica se propone consolidar posiciones de liderazgo (primer o segundo puesto) en España, Brasil, Alemania y algunos de los países hispanoamericanos. También invertir decididamente en redes de fibra y contenidos audiovisuales que añadan valor a la oferta y la facturación de la compañía.

 

Como dato adicional la crítica rotunda a Google y Apple: “que conocen la vida de todos… no la mía porque tengo un teléfono que es una carraca”, dijo Alierta ante los accionistas. Añadió “quien tiene un smartphone no tiene libertad. Yo no he perdido mi privacidad", afirmó. Además, criticó el duopolio existente en el ámbito de los sistemas operativos móviles que mantienen Apple y Google, y reclamó que se impongan las mismas normas del juego a todos los agentes del ecosistema digital. “Mismo servicio, mismas reglas“, dijo. Aseguró que el término “neutralidad de la red” ha quedado obsoleto y, una vez más, pidió a las autoridades un marco regulatorio que favorezca la inversión en nuevas infraestructuras. Telefónica ha intensificado su trabajo de lobby en Bruselas, junto con otros operadores europeos de telefonía, para limitar las facultades de los nuevos competidores y confía en obtener resultados inmediatos.  

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