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Sábado, 24 de octubre de 2020

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Jueves, 03 de septiembre de 2020 08:30

La debilidad del euro impulsa los índices europeos; el BCE está dispuesto a actuar en caso de fortalecimiento

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Finalmente, y tras varios intentos fallidos, los principales índices bursátiles europeos fueron capaces de consolidar durante la sesión de ayer las alzas con las que iniciaron la jornada, cerrando todos ellos con importantes avances.

En ello tuvo mucho que ver la debilidad mostrada durante la jornada por el euro, debilidad que pasaremos a analizar a continuación. Así, las declaraciones de Philip Lane, el economista jefe del BCE, en las que afirmó que el nivel del tipo de cambio es importante para la economía porque influye en los pronósticos europeos y la configuración de la política monetaria tuvieron ayer un impacto significativo en los mercados financieros de la región ya que los inversores entendieron que el BCE está dispuesto a actuar nuevamente si el euro sigue fortaleciéndose. Como habíamos señalado nosotros en nuestro comentario de ayer, un euro fuerte es negativo para la economía de la Zona Euro entre otros motivos porque lastra la competitividad de las compañías exportadoras de la región, además de por su fuerte componente deflacionista, al abaratar las importaciones. Así, y tras conocerse las declaraciones de Lane, los bonos de la Zona Euro subieron con fuerza, lo que conllevó un importante descenso de sus rentabilidades, algo que hizo “mucho daño” a los bancos, sector que fue muy castigado en bolsa durante la sesión, convirtiéndose, con diferencia, en el que peor se comportó durante la misma. Además, el euro se debilitó con relación al dólar, alejándose de esta forma de su nivel más elevado en dos años frente a la divisa estadounidense, nivel que había alcanzado en la jornada precedente. No descartamos nuevas declaraciones por parte de otros miembros del BCE en la línea de las de Lane, ya que un euro fuerte es lo que menos necesita en estos momentos la economía de la Zona Euro, la cual atraviesa por una profunda crisis, provocada por la pandemia y por la cuestionable gestión de la misma, sin que el proceso de recuperación muestre indicios de haberse consolidado.

 

En Wall Street, por su parte, ayer continuó “la fiesta”, con los índices cerrando una de sus mejores sesiones desde el mes de julio. Así, el S&P 500 alcanzó su vigésimo segundo récord histórico del año, mientras que el Nasdaq Composite, que logró su cuadragésimo tercer récord histórico en lo que va de ejercicio, fue capaz de superar al cierre, por primera vez en su historia, el nivel de los 12.000 puntos. Como curiosidad, comentar que sólo han pasado 19 sesiones desde que este índice traspasó la barrera de los 11.000 puntos. Al cierre de la jornada 10 de los 11 sectores que componen el S&P 500 terminaron al alza, mientras que únicamente el sector de la energía, lastrado por la caída del precio del crudo, terminó el día en negativo. Aparte de las expectativas de que finalmente los políticos alcancen un acuerdo para la aprobación de un nuevo paquete de estímulos fiscales, algo que por el momento no parece que vaya a ser fácil, dado que sigue habiendo grandes diferencias entre lo que proponen los republicanos y los que están dispuestos a aceptar los demócratas, ayer hubo algunas noticias positivas sobre el desarrollo de vacunas contra el Covid-19, siendo la más relevante la que alude al hecho de que el CDC estadounidense habría dado instrucciones a distintos funcionarios de salud pública del país para que estén preparados para distribuir la vacuna contra el coronavirus a los sanitarios y otros grupos de alto riesgo a fines de octubre o principios de noviembre. Ello demuestra el optimismo que reina en la Administración estadounidense en lo que hace referencia a una próxima aprobación de una vacuna contra el Covid-19, optimismo que creemos condicionado en parte por la cercanía de las elecciones presidenciales y legislativas de noviembre en las que la pandemia y su gestión van a jugar un papel muy relevante.

 

Esperamos que hoy las bolsas europeas mantengan el buen tono de ayer, al menos a la apertura, con los inversores animados por las noticias sobre el desarrollo de vacunas para la contención de la pandemia y por las expectativas de nuevos apoyos fiscales (hoy presenta su plan el Gobierno de Francia) y monetarios a las economías occidentales, con objeto de consolidar la recuperación de las mismas. Sobre cómo marcha el mencionado proceso de recuperación en los distintos países desarrollados tendremos más información hoy cuando se publiquen en Europa y Estados Unidos los índices adelantados de actividad de los sectores de los servicios del mes de agosto, los PMIs e ISM (este último en Estados Unidos). Cabe recordar que este sector mantiene un peso relativo muy superior al de las manufacturas en estas economías, por lo que su importancia es mucho mayor. Como ocurrió con su homónimo del sector de las manufacturas cuando se dio a conocer hace un par de días, mucho nos tememos que las lecturas de los PMI servicios de la Zona Euro diverjan sensiblemente en función de los países, con la de España probablemente mostrando nuevamente la contracción de la actividad en el mes de agosto, consecuencia del impacto que en sectores como los del ocio y el turismo han tenido los rebrotes de casos de coronavirus en el país, rebrotes que comenzaron en algunas regiones del norte a principios de julio y que se han extendido por el resto del país durante el mes de agosto, ahuyentando en gran medida al turismo internacional.  

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