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Viernes, 25 de septiembre de 2020

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Publicado en GESTORES Martes, 04 de agosto de 2020 00:00

Los mercados mantienen la tendencia de recuperación pero empiezan a estar caros

Andrew McCaffery (Fidelity) | Los medidas fiscales y monetarias extraordinarias tomadas por las autoridades para contrarrestar los peores efectos económicos del virus alentaron los “espíritus animales”, sobre todo entre los inversores minoristas. No obstante, ante la publicación de más datos económicos negativos, pensamos que los mercados están acercándose a sus límites.

 

La fortaleza del rebote del mercado desde el hundimiento provocado por la pandemia en el segundo trimestre de 2020 será difícil de igualar en el tercero. Ocurrió a pesar de los perjuicios económicos generalizados provocados por los confinamientos, pero al tiempo que los bancos centrales inundaban de liquidez el sistema financiero. Mientras los países registraban grandes descensos interanuales del PIB, el S&P 500 se anotaba su mejor trimestre desde el cuarto trimestre de 1998, con un avance del 20%. El Nasdaq ganó un 31%, su mejor trimestre desde el cuarto trimestre de 1999 y los vertiginosos días de la burbuja puntocom. La renta fija también rebotó. Los bonos investment grade vivieron su mejor trimestre desde el segundo de 2009 y subieron un 10%, mientras que los bonos high yield también avanzaron un 10%.

 

Los brotes secundarios y el fracaso de algunos países a la hora de controlar el primer brote están obligando a instaurar más confinamientos locales, lo que significa que la reapertura de las economías probablemente lleve tiempo y se produzca a diferentes velocidades. Están apareciendo las pruebas de los estragos económicos reales, especialmente en los mercados laborales. Por estos motivos, creemos que el tercer trimestre probablemente sea mucho más complejo de lo que sugeriría la recuperación del segundo trimestre y los mercados podrían sufrir una nueva oleada de volatilidad.

 

Las apuestas masificadas plantean un riesgo de primer orden. Aunque el sector tecnológico se ha beneficiado de los confinamientos por el desplazamiento de la actividad a Internet y ha mantenido el liderazgo del mercado, la concentración de inversiones dentro de estas empresas está en máximos históricos en Estados Unidos. Los cinco mayores valores del S&P 500 (Microsoft, Apple, Amazon, Alphabet y Facebook) acaparaban casi el 23% de toda la capitalización bursátil del índice a mediados de año, frente al 17% hace menos de un año, y muy por encima de su máximo anterior, situado ligeramente por debajo del 19%. Entretanto, las correlaciones entre las clases de activos se han estrechado, lo que significa que es importante pensar cuidadosamente cómo diversificar las carteras para que puedan soportar la evolución futura de los mercados.

 

En cuanto a las oportunidades, Europa parece que, en general, ha controlado el virus mejor que Estados Unidos, a pesar de los nuevos brotes localizados, lo que ha permitido reabrir con más confianza y sin el trasfondo político de unas grandes elecciones. El histórico acuerdo para lanzar el Fondo de Recuperación de la UE debería impulsar la recuperación de la región. Asia, entretanto, sigue en cabeza en lo que respecta a la salida de la crisis, con respuestas más rápidas ante los nuevos brotes. Sin embargo, la región sigue suscitando inquietud por la debilidad de la demanda mundial a causa de la pandemia y podrían necesitarse más estímulos para mantener su posición. 

 

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