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Miércoles, 11 de diciembre de 2019

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Miércoles, 06 de marzo de 2019 08:30

A un paso del fin de la guerra comercial, EEUU pone a Europa en su punto de mira

Intermoney | Los anuncios de estímulos procedentes de China están sirviendo para compensar la constatación de su menor objetivo de crecimiento que resulta acorde con un rango de 6 - 6,5% en 2019; cifra que, sin embargo, no ha supuesto una gran sorpresa. Así, resultan más interesantes otros anuncios que se está produciendo durante la celebración del Congreso Nacional del Pueblo en China y cuyo impacto inmediato es interpretado por el mercado en clave de estímulos, aunque en realidad sea la constatación de que un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China no supondrá el fin del enfrentamiento entre ambas potencias.

 

En 2019, el gasto militar de China está previsto que aumente un 7,5%; cifra que resulta inferior al 8,1% de 2018 y al crecimiento a doble dígito previo a 2016. Sin embargo, los planes chinos siguen siendo acordes con un crecimiento muy dinámico del gasto militar que se situará en 177,5 mm. $ . Una cifra alejada de los 750 mm. $ presupuestados por Estados Unidos para 2019, pero lo suficientemente importante para ser tenida muy en cuenta, especialmente, por los estadounidenses.

 

Luego, existen motivos para esperar que cualquier acuerdo entre estadounidenses y chinos suponga un cierre en falso del enfrentamiento pero, como apuntábamos anteriormente, los mercados estarán más atentos a la oferta de estímulos por parte del gigante asiático ya que vivimos en un mundo cada vez más comandado por el cortoplacismo. De momento, las autoridades de China ya han ofrecido recortes de impuestos por valor de 298,3 mm. $, han aumentado la cuota de los gobiernos loc ales para emitir bonos con el fin de financiar infraestructuras hasta los 320,8 mm. $ y han prometido la creación de 11 millones de puestos de trabajo en las áreas urbanas, entre otras cuestiones.

 

Los estímulos chinos seguirán apuntalando los mercados, aunque corremos el riesgo de que su proliferación pueda ser interpretada en clave de una debilidad mayor de lo esperada en la segunda economía mundial . En paralelo a estos gestos, continuaremos afrontando gestos de buena fe hacia los Estados Unidos como los planes para mejorar la flexibilidad y transparencia de la cotización del yuan o la apertura del sector financiero a los inversores extranjeros .

 

Los anteriores gestos confirman que el acuerdo entre Estados Unidos y China está más cerca (aunque lo consideremos una salida en falso), pero también apuntan en esta línea los últimos pasos de los estadounidenses en materia comercial. A este respecto, la agenda de Trump contiene una línea de acción clara y los próximos socios que sufrirán su estilo negociador serán los europeos, pero también emergentes de cierta importancia como India o Turquía .

 

De momento, Estados Unidos ha anunciado sus intenciones de retirar el status de socio comercial preferencial a India , si bien las autoridades del país asiático se han apresurado a relativizar este hecho al estimar en 250 mill. $ el “beneficio real” de la posibilidad de exportar anualmente 5,6 mm. $ libres de impuestos a Estados Unidos. De la misma forma, Trump busca retirar el mencionado status de socio comercial preferencial a Turquía al considerar que el “país se encuentra suficientemente desarrollado”. De nuevo, la cifra afectada por la retirada del mencionado status sería reducida al sumar 1,66 mm. $ en 2017.

 

Luego, a corto plazo, las tensiones comerciales capitaneadas por Estados Unidos escribirán nuevos capítulos, siendo lo más interesante de los datos finales de la balanza comercial estadounidense de diciembre que permitirán acotar su saldo de 2018 por países e identificar las próximas “víctimas” de las negociaciones comerciales. Sin embargo, más interesante resultará que podamos asistir a una situación en la que datos mejores de lo esperado no acaben de ser bien recibidos por los inversores estadounidenses. Ayer, el ISM de servicios de febrero repuntaba hasta 59,7 y daba respaldo a nuestra tesis de bache en el inicio de a ño coincidiendo con el ruido político ligado al cierre administrativo, al tiempo que las ventas de viviendas nuevas eran aceptables.

 

La anterior situación puede achacarse a la lectura que se realiza en clave de Fed, poniendo en duda la intensidad de sus pa sos atrás cuando los datos son positivos . De forma que, hoy, un dato ADP que supere las expectativas acordes con 190.000 nuevos puestos de trabajo en Estados Unidos durante el mes de febrero podría generar ruido, si bien creemos que se situará por debajo de esta cot a . Este hecho, junto al tono extremadamente cauto de los miembros de la Reserva Federal, podría servir para “empujar algo” a la renta variable.

 

En la anterior línea, el presidente de la Fed de Boston apuntaba el bajo riesgo de sobrecalentamiento de la economía de Estados Unidos, al tiempo que consideraba necesarios varios encuentros de la Reserva Federal para llegar a una conclusión clara sobre el estado de la economía estadounidense. Un tono laxo que reafirmaba la menor dureza de la autoridad monetaria de los Estados Unidos, si bien en este sentido las palabras más interesantes eran las de Robert Kaplan de la Fed de Dallas . En este caso, señalaba el aumento de la deuda de las compañías estadounidenses en 5,7 billones $ durante los últimos años como un motivo de peso para ser muy cuidadosos con cualquier movimiento desde la perspectiva de los tipos.

 

Los apuntes realizados en el párrafo anterior no serán desmentidos por un Libro Beige que aportará poco, así que el dólar podría tomarse un respiro en una jornada caracterizada por la escasez de referencias en Europa. 

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