Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Lunes, 24 de febrero de 2020

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Viernes, 22 de febrero de 2019 08:30

Prudencia, no está de más aprovechar las recientes alzas para generar algunas plusvalías

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | La publicación ayer de una batería de negativos datos macroeconómicos a nivel mundial enfrió los ánimos en los mercados de valores europeos y estadounidenses, cerrando los primeros de forma mixta y sin grandes cambios y los segundos claramente en terreno negativo.

 

 

La publicación de las lecturas preliminares de febrero de los índices adelantados de actividad de los sectores de servicios y manufacturas en las principales economías desarrolladas, los conocidos como PMIs, mostró un escenario de evidente desaceleración en el ritmo de expansión de estas economías, con el sector de las manufacturas contrayéndose en la Zona Euro por primera vez en casi seis años, así como en Japón, donde se situó a su nivel más bajo en 32 meses. De esta tendencia generalizada de desaceleración del sector de las manufacturas tampoco se libró ayer la economía estadounidense, con el PMI manufacturas situándose a su nivel más bajo en 17 meses. Además, el índice de manufacturas de Filadelfia, uno de los indicadores de actividad regionales más seguidos por los mercados, mostró contracción en febrero, algo que no ocurría desde el mes de mayo de 2016. Otros datos conocidos ayer que hicieron saltar algunas alarmas fueron el índice de indicadores adelantados estadounidense, que elabora la consultora The Conference Board, que, sorpresivamente, descendió en enero en relación a diciembre, así como los pedidos de bienes duraderos de diciembre en Estados Unidos, datos cuya publicación se retrasó por el cierre parcial del gobierno Federal, que mostraron una preocupante debilidad de la inversión empresarial.

 

 A todo ello hay que unir las actas del último Consejo de Gobierno del BCE, celebrado el pasado mes de enero, en las que queda patente que los miembros del mismo se muestran ahora más preocupados de lo que estaban antes en relación a la desaceleración económica que está experimentando la Zona Euro, la cual empiezan a temer que no es “tan temporal” como esperaban y que no se limita a sectores concretos como el del automóvil.

 

Es evidente, por tanto, que tanto la batalla comercial iniciada por Estados Unidos y China el año pasado como la inestabilidad política que afecta a la mayoría de las principales economías mundiales han pasado factura al crecimiento económico global, especialmente al sector de las manufacturas ya que el sector de servicios, que es mucho más relevante en las economías desarrolladas, parece que “aguanta” algo mejor. La cuestión ahora es determinar si esta desaceleración va a más y empieza a extenderse también a este último sector o, por el contrario, ha tocado fondo y hemos alcanzado el punto de inflexión.

 

Los mercados de valores ya descontaron en gran medida este escenario en el 4T2018, trimestre en el que sufrieron grandes pérdidas. Desde entonces los principales índices han rebotado con virulencia, aunque todos los inversores han participado de forma activa en esta reacción, lo que se ha dejado notar en los bajos volúmenes de contratación que han acompañado a las mencionadas alzas. Este hecho, la falta de convicción por parte de muchos inversores, que los ha llevado a refugiarse en los bonos, activos cuyas rentabilidades están en estos momentos a los niveles más bajos de los últimos años, hace que para los principales índices bursátiles superar las fuertes resistencias a las que se enfrenta a estos niveles sea todo un reto. Es por ello que no descartamos, al menos en el corto plazo, que se produzca una pequeña corrección en los mercados.

 

Los dos catalizadores que han impulsado al alza las bolsas en los últimos meses: i) el optimismo reinante sobre el devenir de las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China y ii) el compromiso de los bancos centrales a no seguir retirando estímulos monetarios por el momento, creemos que ya están en su mayor parte descontados en los precios de la renta variable, por lo que, a partir de ahora, serán otros factores los que “moverán” las bolsas, factores políticos y económicos que, en el corto plazo, como ocurre con el Brexit –se está hablando de un posible retraso de tres meses de la fecha oficial para la salida del Reino Unido de la UE aunque, a día de hoy el proceso es un auténtico caos político–, van a generar mucha incertidumbre. Por todo ello, seríamos prudentes a la hora de tomar nuevas posiciones, no estando de más aprovechar las recientes fuertes alzas de muchos valores para generar algunas plusvalías.

 

Por lo demás, y centrándonos en la sesión de hoy, señalar que esperamos que las bolsas europeas abran entre planas y ligeramente a la baja, siguiendo así a Wall Street ayer y a las bolsas asiáticas esta madrugada. Habrá, además, que estar atentos a la agenda macro del día, en la que destaca la publicación de la lectura final del PIB de Alemania correspondientes al 4T2018, que se espera no muestre crecimiento alaguno en relación al trimestre precedente; los índices IFO que analizan el clima empresarial en Alemania (mes de febrero) y la lectura final de enero del IPC de la Zona Euro. Pero sin duda la cita más relevante será la intervención del presidente del BCE, Mario Draghi, en la Universidad de Bolonia (Italia), siendo posible que en su discurso trate temas relevantes, relacionados con la marcha de la economía de la región del euro y con la política monetaria.

 

Por último, destacar que en el ámbito empresarial la agenda de hoy es limitada, destacando en la bolsa española la publicación de las cifras 2018 de Cellnex (CLNX). 

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.