Kerstin Hottner y Regina Hammerschmid (Vontobe) | Nos encontramos ya próximos a dos meses de conflicto en Oriente Medio. En lugar de repasar la reciente cadena de acontecimientos, nos centramos en la realidad actual y sus implicaciones para el petróleo crudo y los productos refinados. Se han paralizado aproximadamente entre 12 y 13 millones de barriles diarios de producción en el sector upstream en Oriente Medio (lo que equivale a cerca del 12% del suministro mundial), además de unos 6 millones de barriles diarios de recortes en la actividad de las refinerías relacionados con el conflicto en toda la región y en algunas partes de Asia. Se trata de pérdidas tangibles y diarias de suministro que están agotando progresivamente las reservas mundiales. La magnitud de esta perturbación es asombrosa. Sin embargo, sigue planteándose una pregunta fundamental: ¿por qué los futuros del petróleo no se han disparado al alza, sino que se mantienen en torno a los 100 dólares por barril?
Factores clave que mantienen a raya los precios del petróleo (por ahora):
1. El optimismo del mercado respecto a un conflicto de corta duración
Los inversores parecen mantener la confianza en que el conflicto será breve. Durante la última década, las estrategias de inversión que han descontado rápidamente las primas de riesgo geopolítico en los precios del petróleo han dado a menudo buenos resultados, lo que ha reforzado esta creencia.
2. Aumento de las reservas mundiales de petróleo
Al inicio de 2026, las reservas mundiales de petróleo se encontraban en niveles relativamente altos, gracias al fuerte crecimiento de la oferta tanto de los productores de la OPEP como de los no pertenecientes a la OPEP. Estas reservas actúan ahora como colchón. Cabe destacar que el volumen de petróleo almacenado en el mar —en su mayoría sujeto a sanciones— ha aumentado significativamente desde el tercer trimestre de 2025. El levantamiento temporal de las sanciones al petróleo iraní y ruso ha proporcionado un respiro temporal, liberando unos 4-5 millones de barriles diarios (mb/d) para China y la India.
3. Soluciones alternativas al estrecho de Ormuz
A pesar de las dificultades, sigue saliendo petróleo de la región. Se exportan aproximadamente entre 6 y 7 millones de barriles diarios desde Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos a través de terminales situadas en el mar Rojo, que evitan el paso por el estrecho de Ormuz, mientras que otros 2 millones de barriles diarios salen de Irán en petroleros.
4. Liberaciones de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR)
Las liberaciones coordinadas de las reservas estratégicas de petróleo (SPR), que ascienden a entre 2 y 2,5 millones de barriles al día, también han contribuido a amortiguar el impacto inmediato de la crisis de suministro.
Conclusión
Aunque se reabra el estrecho de Ormuz, algunos productores tardarán meses en recuperar su plena capacidad de producción. Es posible que Arabia Saudí se recupere con bastante rapidez, pero es probable que países como Kuwait e Irak se enfrenten a retrasos prolongados. Si bien, mientras tanto, se pueden reducir algunas reservas de Oriente Medio, solo Kuwait ha acumulado reservas significativas en las últimas semanas. Es alentador saber que se está planificando una segunda ronda de conversaciones entre EE. UU. e Irán en Islamabad, tras las conversaciones iniciales de comienzos de abril. Se trata de un avance positivo, pero no se puede subestimar la urgencia. El estrecho de Ormuz debe reabrirse antes de que termine abril, ya que al mundo se le está acabando el tiempo para evitar una crisis aún más grave.



