En el último nº de Consejeros, Elena Guede, consejera de Tubacex y Celsa, apunta que “En este momento hay dos modelos diferenciados. En Europa tenemos un modelo que regula todo lo que tiene que ver con la ambición climática. Empieza con los objetivos de reducción de emisiones de gas de efecto invernadero, lo extiende a través de la cadena de valor y fija objetivos, define un reporte muy riguroso y muy exigente, pone mecanismos de frontera para la huella de carbono, etc, y eso hace que el entorno industrial europeo tenga que enfrentarse a todas esas regulaciones y exigencias y competir al mismo tiempo en un mercado global. En el otro lado está Estados Unidos, donde con la llegada de la Administración Trump hay un cambio de estrategia en lo que respecta a la sostenibilidad y a la competitividad de la industria americana. Vuelven a plantearse la autonomía a través de combustibles fósiles, simplifican mucho más las regulaciones y al tiempo retoman aspiraciones proteccionistas. Si a esto le sumas la geopolítica actual: guerras, volatilidad energética, entrada de productos de China y Estados Unidos con una innovación muy potente en materia tecnológica…Todo esto se convierte en un caldo de cultivo ideal para que la industria europea se sienta vulnerable al no poder competir en igualdad de condiciones en un entorno global”.
Tubacex tiene plantas en España, pero también en Estados Unidos, en Emiratos Árabes, en India… ¿logran la misma productividad?
En Tubacex la productividad está más relacionada con el tipo de producto que se fabrica que con el país en el que se esté produciendo. No todos los países producen el mismo tipo de producto. Por ejemplo, en España la productividad es bastante alta porque producimos unos tubos de mayor tamaño y tienen una productividad más alta; es más baja donde producen tubos de menor tamaño y es sencillamente por el tipo de producto, no por el entorno en el que esté la planta. En India los productos son más commodity y los productos que producimos en Estados Unidos tienen más valor añadido y eso cambia mucho la medición de la productividad. No puedes comparar un país con otro. Lo importante es que las regulaciones en todos los países en los que operamos nos permitan seguir siendo competitivos.
Un fabricante español de acero inoxidable comentaba públicamente que el absentismo en su planta española era superior al 8% mientras que en su planta americana no llegaba al 3% ¿Puede explicarnos si les sucede algo parecido y por qué cree que está pasando esto?



