La primera semana y media de guerra en Oriente Medio le cuesta a la UE 3.000 M€ en importaciones de combustibles fósiles

Intermoney | El miércoles volvían las dudas sobre los mercados después de conocerse que nuevos bombardeos en el estrecho de Ormuz habían ocasionado daños en tres barcos cargueros. Mientras, la idea de una “guerra corta” como propagaban desde el gobierno de Estados Unidos se va disipando. En la medida en que Teherán siga lanzando misiles o drones a los países de la región, y sobre todo, mientras Israel, donde el apoyo de la población a la intervención es altísimo, siga queriendo destruir objetivos iraníes, resultaba improbable que Estados Unidos pudiera retirarse.

En la renta variable, el rojo teñía los parqués con los selectivos europeos cotizando pérdidas. El Stoxx600 cedía un -0,59% y nuestro Ibex-35 lo hacía en -0,53%. En Estados Unidos el tono era mixto y no llegaban a convencer. Los bonos también se veían afectados en una jornada de visibles ventas conde el foco estaba más en los tramos largos. La reciente tendencia a favor de un aplanamiento de la curva de rendimiento de países como Alemania persistirá a corto plazo si los precios del petróleo se mantienen elevados. El tramo a 2-10 años de la curva se ha reducido en casi 10 puntos básicos desde finales de febrero. A primera vista, parte del aumento de 34 puntos básicos en los rendimientos alemanes a dos años puede parecer exagerado, pero este aumento debe considerarse en relación con la magnitud del incremento de los precios del crudo y del gas natural.

Las previsiones de inflación del BCE para 2026 se basan en un crudo Brent a 62,50 dólares por barril y un gas natural a 29,6 euros por MWh. Los precios del petróleo rondan actualmente los 90 dólares por barril, mientras que el gas natural se sitúa en 49 euros por MWh. Esto augura una importante revisión al alza de las previsiones de inflación en la revisión de política monetaria de marzo de la próxima semana. Los mensajes desde el BCE también tensionaban los tramos cortos. Entre algunos miembros del Comité del banco, Peter Kazimir explicaba que el banco sigue en una “buena posición” y no es necesario actuar en la reunión de la próxima semana. Hay una preocupación de cara a que los recuerdos del shock inflacionario de 2022 en la región hayan reducido el umbral para que las empresas aumenten precios y los consumidores exijan mayores salarios.

Joachim Nagel, presidente del Bundesbank apuntaba a que, por el momento, es necesario estar atentos a cualquier movimiento y que se actuará si se produce un aumento sostenido de la inflación. En palabras textuales “Si se hace evidente que los actuales aumentos de los precios de la energía se traducirán en una inflación generalizada de precios al consumidor a medio plazo, el Consejo de Gobierno del BCE actuará con decisión y a tiempo”.

Volviendo a los temas del mercado, según los cálculos de la Comisión Europea, “la primera semana y media de guerra en Oriente Próximo le ha costado a la UE 3.000 millones de euros en importaciones de combustibles fósiles”, ha cifrado la presidenta, Ursula von der Leyen, en su discurso ante el Parlamento Europeo. “Este es el precio de nuestra dependencia”, remachaba la alemana, la cual está siendo muy criticada. Sus palabras en las que daba por acabado el orden mundial basado en reglas, a la vez que justificaban la guerra lanzada por EEUU e Israel sobre Irán, han causado turbulencias en la Unión Europea. La intervención ha agravado las críticas que la conservadora alemana ha acumulado en los últimos meses por su postura, considerada por muchos como demasiado cercana a Washington y Tel Aviv.

Mientras, el petróleo volvía a apreciarse (el Brent acariciaba los 100 dólares) obviando el anuncio de la Agencia Internacional de la Energía respecto a su acuerdo unánime de liberar 400 millones de barriles para limitar el impacto de la crisis energética, en lo que supone la mayor liberación coordinada de reservas en su historia. Además, España y Japón ya han anunciado su decisión de sumarse a la liberación de una parte de sus reservas estratégicas. Nuestro país aportará el equivalente a 12 días. Por su parte, la primera ministra japonesa Sanae Takaichi ha mostrado su disposición a liberar reservas en manos privadas equivalentes a 15 días y hasta un mes de las reservas estatales, unos 80 millones de barriles. Alemania ha declarado tener listos 19,5 millones de barriles para liberar y Reino Unido otros 13,5 millones. Estados Unidos fue la última en anunciar sus planes, con la intención de liberar 172 millones de barriles de su reserva estratégica de 415 mill. Aunque en este caso la liberación de esas reservas sería gradual, ya que el secretario de Energía, Chris Wright, afirmó que tardaría unos 120 días en completarse.

Que, a pesar del anuncio de la Agencia Internacional, el precio del Brent rozara los 100 dólares/barril en las primeras horas del jueves refleja que no se vislumbra un final cercano del conflicto. Incluso esa liberación de crudo se puede interpretar como una señal de que las propias autoridades estiman una prolongación de la guerra. En este sentido, aparte de los ataques a cargueros iraquíes mencionados al principio, también pesaba negativamente en el mercado que Omán anunciara la evacuación todos los buques del puerto de Mina Al Fahal como medida de precaución, siendo uno de los pocos puertos restantes desde los que el crudo de Oriente Medio podía enviarse más allá del Estrecho de Ormuz.

Considerando toda la información de mercado, entendemos que el IPC de Estados Unidos quedaba en un segundo plano en parte porque la referencia de febrero no recogía los efectos adversos de la guerra de Irán en los precios energéticos. Con respecto al dato en cuestión, la inflación suele estar en alza a comienzos de año ya que las compañías suelen subir los precios al cambiar el calendario, si bien en 2026 se ha roto la tendencia. Tras la lectura inusualmente baja de enero, el IPC de febrero fue el más débil del mes desde 2021, con el impulso desinflacionario de artículos con gran peso, como el alquiler y los automóviles, compensando las fuerzas inflacionarias en otros sectores de la economía. En líneas generales, el IPC ascendía a 2,4% a. y el índice subyacente lo hacía en +2,5% a., destacando la evolución más moderada de los precios de los servicios excluyendo la energía (+2,9% a.).