Benoit Anne (MFS Investment Management,) | Tras un rendimiento decepcionante en 2025, los bonos municipales estadounidenses han comenzado el nuevo año de forma espectacular.
Si analizamos los distintos segmentos de la renta fija estadounidense, los bonos municipales son actualmente la clase de activo con mejor rendimiento, con una rentabilidad del 1,6% en lo que va de año, superando a los MBS (1,3%), los bonos corporativos investment grade (1,1%), los bonos del Tesoro (0,9%) y los bonos high yield (0,8%).
En nuestra opinión, dos acontecimientos clave del mercado han favorecido el aumento de la exposición a los bonos municipales. En primer lugar, el repunte de la volatilidad del mercado de renta variable a raíz del reciente temor a la IA puede haber impulsado la demanda de activos más defensivos. Además, el continuo enfriamiento de la inflación también ha beneficiado a las clases de activo de mayor duración, incluidos los bonos municipales. A medida que el mercado sigue reevaluando la propuesta de valor de las emisiones tecnológicas para financiar la denominada revolución de la IA, los bonos municipales pueden ofrecer atractivas ventajas de diversificación.
Esa diversificación de los bonos municipales no solo es el resultado de una menor correlación con los activos de riesgo, sino también el producto de factores fundamentales y generadores de ingresos muy diferenciados. En general, creemos que la confluencia de atractivos beneficios de diversificación y sólidos factores técnicos debería volver a situar a los bonos municipales en el punto de mira de los inversores en renta fija en 2026 (contribución de Dave Peterson, analista jefe del Grupo de Análisis de Mercados).



