Ray Sharma-Ong (Aberdeen Investments) | Si el Partido Liberal Democrático (PLD) obtuviera la mayoría y siguiera adelante con su agenda fiscal —que incluye un aumento del gasto en infraestructuras, defensa, seguridad energética y construcción, además de la propuesta de eliminar el impuesto sobre las ventas del 8% aplicado a los alimentos—, cabría esperar las siguientes repercusiones macroeconómicas en los mercados:
a) El crecimiento y la demanda agregada aumentarán, impulsados por un considerable impulso fiscal y una inversión seleccionada en sectores estratégicos como la defensa y la energía.
b) Las expectativas de inflación y los rendimientos de los bonos del Estado japonés subirán, reflejando que el mercado prevé un mayor déficit financiero, un aumento del gasto público y una mayor incertidumbre en torno a la trayectoria fiscal a largo plazo.
c) El yen japonés se debilitará, ya que los mercados descontarán una posición fiscal más débil, un mayor déficit fiscal y la posibilidad de una consolidación más lenta de las finanzas públicas.
Sectores japoneses que más pueden ganar o perder con la volatilidad provocada por las elecciones
Esperamos que las empresas exportadoras de gran capitalización se beneficien de la debilidad del yen provocada por las elecciones, mientras que los sectores alineados con las prioridades fiscales del PLD —defensa, seguridad energética y construcción— deberían recibir el apoyo de las expectativas de gasto público adicional. Los bancos japoneses también podrían obtener un rendimiento superior, ya que el aumento de la pendiente de la curva de tipos eleva la rentabilidad del sector.
Sin embargo, es poco probable que la bolsa evolucione en línea recta. Las medidas fiscales propuestas, incluida la posible eliminación del impuesto sobre el consumo de alimentos, ya han contribuido a la volatilidad de los bonos del Estado japonés a largo plazo y han suscitado dudas sobre la trayectoria fiscal de Japón.
Este tipo de crisis de credibilidad fiscal puede provocar una debilidad bursátil a corto plazo, similar al episodio del «minipresupuesto» del Reino Unido de septiembre-octubre de 2022 bajo el mandato de Liz Truss, en el que los agresivos estímulos sin financiación provocaron una venta masiva desordenada de bonos del Estado y una mayor tensión en los mercados de renta variable y divisas.
Por lo tanto, aunque las perspectivas del sector a medio plazo, respaldadas por el estímulo fiscal, serán constructivas, esperamos que el rendimiento a corto plazo sea bidireccional, ya que los mercados intentarán valorar las implicaciones fiscales cambiantes y finales de las elecciones.
Riesgos podrían frenar el repunte bursátil japonés a pesar del optimismo actual de los inversores
A pesar del optimismo actual, la recuperación bursátil de Japón podría enfrentarse a varios riesgos. Las preocupaciones sobre la credibilidad fiscal —incluida la volatilidad de los bonos del Estado japonés a largo plazo tras la propuesta de eliminación del impuesto sobre los alimentos— suponen la amenaza más inmediata para la estabilidad del mercado. La depreciación desordenada del yen, los riesgos de endurecimiento de la política del Banco de Japón y las perturbaciones externas, como la escalada arancelaria y la incertidumbre geopolítica centrada en Estados Unidos, también podrían alimentar la volatilidad. Por último, los retrasos o la dilución en la aplicación fiscal real podrían provocar decepción en los sectores que han valorado un estímulo sólido.



