Irene Lauro (Schroders) | Los precios que ha alcanzado el mercado parecen demasiado agresivos, ya que los inversores descuentan dos subidas de tipos del BCE este año. Sin embargo, a medida que se intensifican los riesgos para el crecimiento, esto parece cada vez más improbable.
En este contexto, el BCE seguirá de cerca los próximos datos sobre salarios en busca de indicios de efectos de segunda ronda, pero la menor actividad en el sector servicios debería aliviar la tensión en el mercado laboral y limitar las presiones salariales sostenidas.
Las presiones inflacionistas están empezando a resurgir en Europa, con nuevas interrupciones en las cadenas de suministro que encarecen los costes. Al mismo tiempo, el sector de los servicios de la zona euro está empezando a perder impulso. La fuerte caída de la confianza de los consumidores sugiere que los hogares seguirán mostrándose cautelosos, lo que limitará el gasto y lastrará aún más la demanda de servicios.
El turismo también se enfrenta a dificultades, ya que la escasez de combustible para aviones probablemente lastrará a los sectores relacionados durante el verano. Estos acontecimientos dejan al BCE con un margen limitado para subir los tipos de interés aún más este año.



