Una relación que el mercado conoce bien, pero no conviene olvidar: cuando la Fed eleva su balance, suele ser positivo para las bolsas

Pedro del Pozo (Mutualidad) | Estos días estamos muy pendientes de lo que está sucediendo en el mercado de deuda. Y, mirando las citas inmediatas, hay un dato especialmente interesante en el horizonte: este jueves la Reserva Federal va a publicar una actualización de su balance.

Es un dato relevante por dos motivos. Primero, por los niveles en los que se encuentra el balance. Y segundo, porque el nuevo presidente de la Reserva Federal tiene, según se viene comentando, un foco muy claro puesto en este asunto, con la idea de cómo gestionarlo: sin generar tensiones de liquidez y sin provocar un mayor coste para la deuda de Estados Unidos.

Y este dato recuerda algo que conviene tener presente: la enorme importancia que los bancos centrales -y la Reserva Federal en particular- tienen en las condiciones de mercado, especialmente en un entorno donde el debate entre crecimiento e inflación sigue muy abierto, a la vista de los datos recientes.

El punto concreto aquí es que, según los últimos datos que maneja, la Reserva Federal ha incrementado su balance en 6,6 billones bajo la todavía presidencia de Jerome Powell. Es decir: la Fed estaría comprando deuda, y eso explicaría en parte la estabilidad que están mostrando los bonos de Estados Unidos incluso en un contexto tan complejo como el actual.

A partir de ahí aparece el matiz institucional y político. Se supone que Kevin Warsh es mucho más ortodoxo en esta materia, lo que implica que una eventual reducción de balance podría chocar con Donald Trump. ¿Por qué? Porque menos compras de bonos públicos (lo que sería coherente con una reducción de balance) puede traducirse en mayores rentabilidades exigidas, es decir, mayores costes de financiación para la economía de Estados Unidos.

Y, por último, subrayar una relación que el mercado conoce bien, pero que no conviene olvidar: cuando la Fed incrementa su balance, suele ser positivo para las bolsas, en la medida en que implica más liquidez en el sistema. Cuando reduce su balance ocurre lo contrario: puede tener un efecto negativo sobre la renta variable precisamente porque está drenando liquidez.

En definitiva, este jueves no miraremos solo un dato técnico. Miraremos una pieza clave del mecanismo: cómo la Fed está condicionando la liquidez, la estabilidad del bono americano y, por extensión, el equilibrio de los mercados.