Renta 4 | Bajadas de intensidad limitada en las principales bolsas occidentales (futuros Eurostoxx -2,2%, futuros S&P -1,3%, futuros Nasdaq -1,7%), recogiendo la guerra en Irán tras el ataque de EEUU e Israel el sábado, que ha supuesto la muerte de Alí Jamenei (líder supremo) y el inicio de un conflicto regional tras las represalias de Irán a bases americanas y rutas petroleras y logísticas (Bahrein, Kuwait, Catar, EAU…). Al igual que las caídas en las bolsas son por el momento limitadas, también es limitado el refugio en oro (+2%) y dólar (+0,7% vs eur a 1,17), mientras que el bono americano se mantiene sin apenas cambios (temor a mayor inflación por problemas de suministro de energía y comercio global que complique las bajadas de tipos de la Fed; +10% en Brent añade 0,2-0,4 pp a la inflación global).
Trump ha afirmado que la guerra podría durar en torno a 4 semanas, hasta que haya alcanzado sus objetivos (neutralizar amenazas estratégicas y promover un cambio de régimen), lo que nos lleva a un periodo de volatilidad e incertidumbre en el que habrá que calibrar cómo evoluciona la situación (¿descabezamiento del régimen iraní, nuevo líder?, ¿intensificación del conflicto?, ¿reanudación de negociaciones diplomáticas?).
Europa apuesta por la contención y volver a las negociaciones, aunque Alemania, Francia y Reino Unido se declaran dispuestas a tomar medidas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones y así
defender sus intereses y los de sus aliados. China (principal importador de crudo del Golfo) y Rusia se
mantienen al margen y piden una desescalada.
Uno de los principales puntos a vigilar será el mercado del crudo, con el Brent repuntando hoy con fuerza (+9% hasta 79 usd/b, aunque ha llegado a +13%, y acumula +30% en 2026), con la vista puesta en las disrupciones en el Estrecho de Ormuz (por donde transita en torno al 20% de la oferta mundial de crudo), y que se está viendo comprometido por las acciones militares (aunque no cerrado oficialmente, sí podría estarlo de facto ante los riesgos que implica transitarlo, lo que ha llevado la cancelación de pólizas de seguro y a que las grandes navieras desvíen el tráfico marítimo). En este contexto, la decisión ayer de la OPEP+ de incrementar la oferta por encima de lo esperado (+206.000 b/d en abril vs +137.000 b/d estimados, de cara al repunte estival de la demanda y tras la pausa en 1T26, cuando la producción se mantuvo estable ante la debilidad estacional de la demanda en dicho periodo) no es suficiente para contrarrestar la prima de riesgo geopolítico.
Entre los sectores más afectados por el conflicto, en una primera lectura, destacaríamos en positivo la energía y la defensa y en negativo sectores como las aerolíneas (disrupción en el tráfico aéreo, subida del crudo).
De cara al conjunto de la semana, la atención de los mercados estará en la evolución del conflicto en Irán y sus derivadas. Además, tendremos una batería de referencias macroeconómicas, con especial foco en empleo en EEUU, y en varios resultados empresariales relevantes.
En EEUU la principal referencia será el informe oficial de empleo de febrero (viernes), donde se espera una
moderación en la creación de nóminas no agrícolas (+60.000e vs +130.000 anterior), con estabilidad tanto en la tasa de desempleo (4,3%) como en el crecimiento salarial anual (+3,7%). Tras varios meses de resiliencia del mercado laboral, cualquier desviación significativa podría alterar las expectativas de política monetaria, en un contexto donde la Fed mantiene un enfoque dependiente de los datos. Antes de ello, conoceremos el empleo privado ADP (miércoles, +42.000e vs +22.000 anterior). En paralelo, y aparte de los PMIs finales, conoceremos los ISM manufacturero (lunes, 51,8e vs 52,6 anterior) y de servicios (miércoles, 53,8e igualando el dato anterior) permitirán calibrar el pulso del ciclo, con especial atención a los componentes de precios pagados, relevantes para la trayectoria de la inflación, y del empleo. Asimismo, se publicarán datos de productividad y costes laborales unitarios del 4T25, claves para evaluar presiones salariales, y el Libro Beige de la Fed (miércoles) que servirá para preparar la reunión del 18-marzo, donde la probabilidad de recorte de tipos es prácticamente nula, no esperándose la próxima bajada de tipos hasta el mes de julio (de un total de 2 descontadas para 2026 y otra adicional en 2027).
En la Eurozona el foco estará en la inflación preliminar de febrero (martes), con el IPC general estimado estable en +1,7% interanual y la subyacente moderando ligeramente al +2,1%, unos niveles que previsiblemente servirán para que se mantengan las previsiones de estabilidad de tipos por parte del BCE.
En términos de actividad, los PMIs finales de febrero servirán para confirmar la incipiente mejora observada en Alemania y en el conjunto de la Eurozona (manufacturero 50,8e, servicios 51,8e y compuesto 51,9e, todos en
línea con los preliminares). También se publicarán las ventas minoristas de enero (+0,2%e vs -0,5% anterior) y la tasa de desempleo (6,2%e), que permitirán evaluar la solidez de la demanda interna. Finalmente, se conocerán
los datos finales de PIB del 4T25 de la Eurozona (+0,3% trimestral preliminar).
En Japón, los PMIs finales manufacturero, compuesto y de servicios apuntan a continuidad en zona expansiva, reforzando la narrativa de recuperación moderada, mientras que en China, los PMIs oficiales y los de Caixin serán claves para evaluar si la actividad manufacturera logra estabilizarse tras varios meses en zona de contracción, con el manufacturero oficial estimado en 49,1e.
En el plano empresarial, destacarán los resultados de Broadcom, así como compañías ligadas al consumo como Target, Best Buy o Macy’s, que actuarán como termómetro del gasto de los hogares. A destacar que las 7 magníficas han presentado sus resultados del 4T25 con un crecimiento del BPA del +27,2% i.a. (vs +20,1% i.a. consenso y +18,4% i.a. en 3T25), con 6 de las 7 habiendo sorprendido positivamente al alza, lo que supone un 86% vs 73% de las compañías del S&P 500 que han superado en BPA hasta la fecha. En términos de ingresos, las 7 magníficas han superado en un +5,5% las previsiones vs +6,8% de todas las compañías del S&P 500. Destacar que las 7 magníficas han reportado crecimientos del BPA >+25% i.a en 10 de los últimos 11 trimestres, y tres de ellas (Nvidia, Microsoft y Alphabet) se posicionan entre las 5 compañías de mayor contribución al crecimiento del beneficio del S&P 500.



