Meliá vuelve a una fase de expansión con un claro sesgo cualitativo: el número de habitaciones podría promediar entre el +2% y el +3% anual

Melia- Hotels

Alphavalue/ Divacons | Meliá Hotels International ha superado ocasionalmente a su sector en los últimos dos años, apoyada principalmente en una cartera estructuralmente orientada a la demanda de ocio de alto rendimiento y a conceptos de resort diferenciados que representan más del 60% de su base hotelera. Este posicionamiento permite al grupo captar flujos premium de ocio, junto con una demanda vinculada a negocios resilientes en destinos populares, especialmente en el sur de Europa y el Caribe. La recuperación post-COVID ha coincidido con una fuerte mejora de la calidad del balance, marcando un claro punto de inflexión en la tesis de inversión de Meliá.

Históricamente, el elevado apalancamiento condicionó la asignación de capital y limitó la capacidad del grupo para acelerar la expansión, renovar activos o devolver capital a los accionistas. Esta restricción prácticamente ha desaparecido. Tras dos años de desapalancamiento disciplinado, esperamos que los gastos financieros netos caigan en torno a un 30% en 2025, aportando un viento de cola relevante a la generación de caja. Junto a un capex de mantenimiento más disciplinado tras un intenso ciclo de renovaciones, realizado durante periodos de actividad deprimida, se espera que la generación de FCF aumente aproximadamente un tercio este año. Esta renovada flexibilidad financiera permite a Meliá volver a centrarse en crecimiento creador de valor, mejoras del portfolio y una normalización gradual de la remuneración al accionista.

Meliá vuelve a una fase de expansión con un claro sesgo cualitativo.Se espera que el crecimiento del número de habitaciones promedie entre el +2% y el +3% anual, apoyado en una mezcla contractual estructuralmente mejorada, cada vez más orientada a modelos asset-light mediante contratos de gestión y franquicia. El grupo debería superar los 400 hoteles en 2026 y aspira a más de 100.000 habitaciones en 2027. La expansión continúa siguiendo el denominado eje vacacional del grupo Caribe, Mediterráneo y Sudeste Asiático, con un foco creciente en marcas de lujo y upper upscale. Los conceptos de alta gama ya representan el 63% del portafolio operativo y el 78% del pipeline. La dirección ha reiterado su preferencia por un crecimiento orgánico y asset-light, siendo más probable que cualquier cambio estructural se financie mediante ampliaciones de capital que a través de M&A.

Desde el punto de vista operativo, la rentabilidad sigue beneficiándose de un cambio favorable en el mix hacia canales y segmentos de mayor margen. Las ventas directas representan ya alrededor del 50% de los ingresos totales, más del doble que en 2017, lo que respalda márgenes estructuralmente más elevados gracias a menores costes de distribución y a una mayor propiedad del cliente. Aunque esta cuota probablemente esté cerca de un techo sostenible, la combinación de distribución directa y un programa de fidelización cada vez más eficaz proporciona un sólido colchón frente a la presión competitiva de las plataformas online. Además, Meliá está bien posicionada para beneficiarse de la continuada recuperación del segmento MICE, que se espera crezca más del 10% en 2026, especialmente en España, Reino Unido y Estados Unidos, apoyando la demanda entre semana y la estabilidad de tarifas.

Valoración

Nuestros múltiplos de valoración apuntan a un atractivo potencial alcista, especialmente sobre una base de NAF, incluso bajo supuestos conservadores. La dirección ha reiterado su compromiso de incrementar progresivamente la remuneración al accionista, aunque ha indicado que las recompras de acciones siguen siendo incompatibles con la tradición corporativa española, una diferencia notable frente a los grandes pares europeos que actualmente combinan dividendos y recompras. Dadas las necesidades de capital de los ambiciosos proyectos de expansión y transformación hacia el lujo en curso, esperamos que el pay-out del dividendo aumente desde alrededor del 15% en 2024 al 20% en 2025, con una normalización gradual hacia niveles pre-pandemia del 30% en 2027. En conjunto, creemos que el grupo está bien posicionado para ofrecer otra sólida temporada de verano y materializar un potencial alcista cercano al 25%.