El crudo Brent registra la mayor oscilación intradía de la historia: hasta los 119,50 $/b para caer a 83,66 $/b

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Kerstin Hottner Vontobel | El mercado del crudo vivió ayer lunes una jornada de extraordinaria agitación, con el precio del Brent disparándose hasta los 119,50 dólares por barril en las primeras horas del día, para luego caer en picado hasta los 83,66 dólares al final de la tarde. Este histórico rango de cotización diario —el más amplio desde que Bloomberg comenzó a registrar los precios intradía del petróleo en la década de 1980— se vio impulsado por los acontecimientos geopolíticos y las operaciones especulativas. Desde entonces, los precios se han estabilizado en cierta medida, y el Brent cotiza esta mañana en torno a los 92 dólares.

El catalizador de esta extrema volatilidad parecen ser los comentarios del expresidente estadounidense Trump, quien sugirió que el conflicto actual podría resolverse pronto e insinuó una posible flexibilización de las sanciones petroleras. Estas declaraciones provocaron una amplia recogida de beneficios, lo que intensificó las oscilaciones del mercado. Sin embargo, la incertidumbre persiste, ya que Trump tuiteó más tarde: «No hemos ganado lo suficiente», lo que pone en duda el fin inminente de las hostilidades.

De cara al futuro, varias cuestiones importantes se ciernen sobre la trayectoria del mercado petrolero. La principal de ellas es el momento en que los buques podrán transitar con seguridad por el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el suministro mundial de petróleo. El inicio de las escoltas navales y el riesgo de ataques iraníes contra los buques que transitan por la zona añaden aún más complejidad. Si se perdiera un petrolero, no está claro si se mantendrían las escoltas, lo que podría perturbar las cadenas de suministro mundiales.

Otra preocupación es la posibilidad de que se produzcan daños en las infraestructuras. Aunque hasta ahora las instalaciones regionales de producción y transporte de petróleo han evitado sufrir daños, Irán sigue teniendo la capacidad de interrumpir el funcionamiento de oleoductos, puertos o plantas de procesamiento. Además, una vez que se reanude el transporte marítimo, es posible que Estados Unidos intente limitar los ingresos petroleros de Irán atacando las exportaciones que pasan por la isla de Kharg o imponiendo nuevas restricciones al movimiento de petroleros.

Incluso si las hostilidades principales remiten, la perspectiva de que continúen los ataques de drones iraníes de baja intensidad contra las infraestructuras energéticas podría prolongar la inestabilidad del mercado hasta el próximo año. Por lo tanto, tanto los inversores como los responsables políticos deben permanecer alerta, ya que la evolución de los precios del petróleo vendrá determinada tanto por las maniobras geopolíticas como por los riesgos persistentes para el suministro.