Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Los principales índices bursátiles europeos cerraron ayer con importantes descensos, con la negativa apertura de Wall Street nuevamente condicionando su comportamiento. En esta ocasión no fue el sector tecnológico el que arrastró en Europa a los índices, ya que ayer algunas de las grandes compañías de software de la región, que venían siendo duramente castigadas en las últimas sesiones, rebotaron, siendo este sector junto al de media el que mejor se comportó al cierre de la jornada. En sentido contrario, fueron los bancos y las compañías ligadas a las materias primas, tanto minerales como al petróleo, los valores que más sufrieron ayer las ventas de los inversores, en el caso de los dos últimos sectores mencionados como consecuencia de las duras caídas que experimentaron ayer los precios del oro, de la plata y del petróleo, activos que han entrado en una espiral especulativa muy dañina, que ha elevado drásticamente la volatilidad de sus precios. En lo que hace referencia al sector bancario, cabe destacar el fuerte retroceso que experimentaron las acciones del BBVA, duramente castigadas tras presentar unas cifras anuales muy en línea con lo esperado por los analistas y descartar nuevas operaciones corporativas, al menos de momento. Es curioso como al BBVA se le castiga por su “falta” de ambición y al Santander (SAN) por anunciar una compra en EEUU, con objeto de consolidar su posición en este mercado.
En el ámbito macroeconómico, cabe señalar que, tal y como se esperaba, tanto el Consejo de Gobierno del BCE como el Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra (BoE) mantuvieron sus tasas de interés de referencia sin cambios, aunque el mensaje que comunicaron fue diferente. En el primer caso, no parece que por ahora el BCE vaya a bajar sus tasas, y ello a pesar de la fortaleza del euro frente al dólar, que es claramente deflacionista. En sentido contrario, el BoE parece más abierto a esta idea, sobre todo si tenemos en cuenta que cuatro de los nueve miembros del Comité de Política monetaria votaron ayer a favor de rebajar sus tasas, algo que entendemos podría ocurrir en marzo, a nada que la inflación se relaje ligeramente en el Reino Unido en enero y febrero. Si bien la reunión del BCE no tuvo impacto alguno en los mercados, la del BoE sí que sirvió para debilitar la libra, divisa que ya venía mostrando cierta debilidad por los problemas por los que atraviesa el primer ministro Starmer, con una parte de su partido abogando por su sustitución.
En Wall Street la sesión de ayer volvió a ser muy negativa, con los principales índices terminando el día con importantes descensos, cerca de sus mínimos de la jornada, lo que llevó al S&P 500 a situarse en negativo en el año, al igual que el Nasdaq Composite, que ya cede más del 5% desde su reciente máximo anual. En este mercado fueron nuevamente los valores tecnológicos, concretamente los de software, los que peor se comportaron junto a los de consumo discrecional y a los de materiales, con únicamente dos sectores, el de consumo básico y el de las utilidades, cerrando la sesión al alza. Nuevamente fue la preocupación sobre el impacto negativo de la IA en los negocios de algunas compañías tecnológicas así como la falta de visibilidad con relación a la rentabilidad de las grandes inversiones a que se están llevando a cabo para el desarrollo de esta tecnología lo que llevó a los inversores deshacer posiciones de forma bastante indiscriminada. Tampoco ayudó al comportamiento de este sector las fuertes caídas que experimentaron los precios de las criptomonedas, con el del Bitcoin situando a su nivel más bajo en 15 meses, tras ceder más del 14% durante la jornada. Igualmente, los recientes datos de empleo conocidos: la generación de empleo privado neto de enero; las peticiones iniciales de subsidios de desempleo de la última semana del mismo mes; y las cifras de empleos ofertados de diciembre, todas ellas muy flojas, generaron cierta inquietud entre los inversores en los mercados estadounidenses que ayer sí apostaron por los bonos como activos refugio, lo que conllevó una fuerte caída de sus rendimientos.
Además, ayer tras el cierre del mercado estadounidense la compañía Amazon (AMZN-US), uno de los integrantes del grupo de los “Siete Magníficos”, dio a conocer sus cifras trimestrales, que estuvieron algo por debajo de los proyectados por el consenso de analistas a nivel beneficio neto, aunque superaron lo esperado a nivel ventas, incluidas las de su negocio en la nube (Azure). La compañía, además, anunció un fuerte incremento de sus inversiones en IA. Todo ello provocó una muy negativa reacción de sus acciones, que cedieron más del 11% en operaciones fuera de hora, tras haber caído más del 4% durante la sesión. Se ve que el listón de los inversores está en estos momentos por las nubes, lo que se refleja en el castigo que están recibiendo la mayoría de las compañías que dan a conocer sus cifras, superen o no lo esperado por el consenso y, mejoren o no sus expectativas de negocio.
Hoy, en principio, esperamos que las bolsas europeas abran entre planas o ligeramente a la baja, siendo factible, que no seguro, que, tras varios días de fuerte castigo estos, mercados, siempre que Wall Street lo permita, intenten rebotar y cerrar al alza la semana. En Asia las principales bolsas han cerrado de forma mixta, aunque lejos de sus niveles más bajos del día, con la japonesa en positivo. Por lo demás, cabe destacar que esta madrugada el dólar viene cediendo ligeramente terreno con relación al resto de principales divisas; que el precio del crudo, del oro y de la plata rebotan tras los fuertes descensos que experimentaron ayer; al igual que lo hacen las principales criptomonedas.



