Resultados 4T25 por debajo de lo esperado en EBIT (-44,6% vs -37,2% BS(e) y -35,6% consenso) y en ventas (-4,7% vs -2,9% BS(e) y -2,6% consenso), lo que supone dejar los márgenes en el 4,2% (vs 4,7% previsto y 7,2% en 4T24). Todo ello, en un contexto marcado por la multitud de impactos extraordinarios (una constante en 2025). Por negocios destaca el repunte de los márgenes en 4T en todas las líneas en coches, si bien todavía lejos de sus referencias normalizadas en Porsche. En cuanto a la caja, no ha habido sorpresas frente a lo preanunciado, situándose en ~6.400 millones de euros (vs ~6.000 M€ publicado en enero), gracias principalmente a un sólida gestión del circulante.
A nivel de guidance 2026, esperan un crecimiento en ventas de entre +0/+3% (vs +1,7% previsto), un margen entre 4/5,5% (vs 5% previsto, 2,8% en 2025 y 4,6% en 2025 ex – extraordinarios) y una generación de caja de entre 3.000 – 6.000 millones de euros (vs 6.400 en 2025), poniendo de manifiesto la menor relevancia relativa de los márgenes en el contexto actual (marcado por las reestructuraciones ligadas a los BEV), una vez que con una mejora teórica de +6.600 millones de euros en EBIT, el impacto en generación de caja es inapreciable.
Por otra parte, esto nos debería ayudar a contextualizar la relativa baja importancia de los profit warnings en el sector dado que en la mayor parte de los casos éstos son non-cash y sólo ponen de manifiesto que ante la baja aceptación del vehículo eléctrico en los países desarrollados, gran parte de las inversiones realizadas en los últimos años, no serán rentables en el corto plazo.
Adicionalmente, señalan que a largo plazo (2030) ambicionan unos márgenes de entre el 8/10% (antes 9/10%), dado que según palabras del management “4,6% ex – restructuraciones de 2025 no es suficiente”. Esta referencia ha sido establecida en múltiples ocasiones en los últimos años, si bien salvo en momentos puntuales (post – pandemia), la consecución de la misma se ha visto como un elemento aspiracional más que como un escenario realista a lo largo del ciclo.
Así, pensamos que se tratan de unos resultados que si bien estuvieron por debajo de lo esperado, vuelven a poner encima de la mesa el proceso de reestructuración actual en el que se encuentra la compañía, con baja visibilidad en el corto plazo pero con capacidad para generar caja a través de una gestión más eficiente. Con todo no pensamos que sea un catalizador salvo que veamos sorpresas relevantes frente a lo previsto en su guidance. El valor sube ahora un +3% (+0,6% vs Euro STOXX 50), si bien continúa cotizando por debajo de los niveles vistos previo al Dieselgate. Sobreponderar. Precio Objetivo 105,00 euros/acción (potencial +18,22%).



