Las compañías tendrán que tomar partido entre China o el estado de derecho

Alphavalue | Anthony Blinken (secretario de Estado de EE.UU.) y su homólogo chino, Yang Jiechi, tuvieron un serio enfrentamiento público en vísperas de la primera cumbre de la presidencia de Joe Biden entre las dos superpotencias celebrada en Alaska (jueves y viernes pasado).

En la agenda estadounidense, más allá del comercio, la propiedad intelectual y el Mar de la China Meridional, figuraban los problemas urgentes de los uigures, las libertades de Hong Kong y las amenazas a Taiwán. La renta variable europea puede considerar esta subida de tono entre las dos superpotencias como algo accesorio al Covid-19 y/o al desarrollo de los beneficios a corto plazo, pero no lo es.

Los CEO ́s y los consejos de administración europeos tendrán que tomar partido. Los requisitos de los criterios ESG (environmental, social, and governance) significan que a muchos management europeos les resultará imposible pretender navegar entre dos aguas, satisfaciendo a los nuevos mandamases chinos y al estado de derecho al mismo tiempo. Recuerde que los uigures son oficialmente víctimas de un genocidio. Esto no puede ser ignorado por las compañías.

Abundan los ejemplos de cambios radicales en las estrategias. Fijémonos en HBSC (reducir, objetivo 424 p ++). La entidad financiera ha optado por navegar con el viento chino y espera no sentir demasiada presión por parte de sus accionistas británicos.

Pensemos en el lujo europeo (un tercio del CAC 40) que pinchó en Hong Kong, pero despegó gracias alduty freeen la China continental y, por lo tanto, cambió un mercado abierto por uno totalmente dirigido.

Piense en la industria de la confección cuyas pretensiones de Estrategias de Desarrollo Local Participativo (EDLP) significan depender de un suministro de algodón difícil de recolectar en Xinjiang / trabajo forzoso de los uigur.

Pensemos también en ERICSSON (comprar, objetivo 146 SEK ++) luchando por una cuota del mercado chino cuando a Huawei se le “expulsó” del mundo occidental.

No hay una sola compañía europea bajo la cobertura de AlphaValue que esté libre de una conexión con China, principalmente como un proveedor esencial pero con bastante frecuencia como un socio destacado y, a menudo, como un gran cliente. El problema es que, como mencionamos repetidamente, las corporaciones europeas han sido extremadamente parcas con los detalles de tales conexiones / operaciones. Las entidades legales chinas que albergan las operaciones locales de los grupos europeos están extremadamente intrincadas, para ser corteses, sin mencionar la creciente presencia de un representante del PCCh (partido comunista chino).

Habrá un precio que pagar por ignorar según qué cosas del gigante asiático. La agenda política de China, su propio conjunto de regulaciones y su impulso militar, se han filtrado en las valoraciones de las compañías europeas. Esto es parte de una prima de riesgo que hasta ahora se ha ido limando, cortesía de los bancos centrales. La llamada de atención puede ser aún más importante.

Teniendo en cuenta las escasas cifras de las que disponemos, hay alrededor de 60 compañías cubiertas por AlphaValue con exposición declarada a China que representa el 15% de sus ventas totales o que sus ingresos en renminbi (divisa china) representan el 10% o más. Esto será aproximadamente el 20% del market cap (capitalización) de total nuestra cobertura. El PER medio de 2021 es 27x frente a 20x para la cobertura total de AlphaValue.