EEUU sugiere levantar sanciones a parte del crudo iraní que está en el agua (140 M/b, 10-14 días de suministro) y al venezolano a través de empresas estounidenses

Renta 4 | Apertura al alza en las plazas europeas (futuros Eurostoxx 600 +0,4%, futuros S&P -0,2%), digiriendo el tono más “hawkish” de los bancos centrales ante las presiones inflacionistas derivadas del conflicto en Oriente Medio, y vigilando la evolución de la guerra, que tras la escalada de ayer tras el ataque israelí a las instalaciones energéticas del campo de gas South Pars, hoy parece remitir ligeramente tras la reprimenda de Trump a sus socios israelíes y después de la rueda de prensa de Netanyahu en la que aseguró que, tras 20 días de ofensiva, Irán ya no cuenta con capacidad de enriquecer uranio ni de producir misiles balísticos, asegurando que los arsenales de misiles y drones de Irán están siendo «degradados masivamente» y prometió que «serán destruidos».

En este contexto, ayer el precio del Brent moderó su fuerte subida inicial y hoy cae hasta 108 usd/b vs el máximo intradiario superior a 119 usd/b, que suponía volver a acercarse a los máximos del conflicto. EEUU dejó caer la posibilidad de levantar sanciones a parte del crudo iraní que está en el agua (140 millones de barriles, 10-14 días de suministro, que se suma a los 130 mln barriles de crudo ruso al que también se han levantado sanciones). Hoy surge la posibilidad también de levantar sanciones al crudo venezolano, permitiendo a PDVESA exportar crudo y gas a través de empresas estadounidenses. Por lo que respecta al gas, el TTF europeo también moderó la subida inicial (cerró a 61 eur/MWh vs 74 eur/MWh máximo intradiario y también máximo desde que se iniciara el conflicto) aún a pesar de las noticias de que el ataque a la planta de Qatar (que suministra en torno a un 20% del GNL global) podría tardar entre 3 y 5 años en repararse. Por su parte, Reino Unido, Japón, Alemania, Francia, Italia y Holanda emitieron un comunicado conjunto pidiendo a Irán que cese los ataques a infraestructuras energéticas y reabra el Estrecho de Ormuz.

De las reuniones de bancos centrales de ayer, no hubo ninguna sorpresa, aunque sí un sesgo “hawkish” generalizado. Todos ellos mantuvieron tipos sin cambios: 1) Banco de Inglaterra (3,75% por 9-0 votos vs 7-2 estimado y 5-4 en anteriores reuniones), lo que lleva al mercado a descontar entre 2 y 3 subidas de +25 pb para 2026 (vs 1 subida antes de la reunión y 2 bajadas antes del conflicto) ante las declaraciones de que está preparado para actuar garantizando que la inflación alcance su objetivo del 2%, tras calcular que los precios de la energía actuales añadirán +0,75% al IPC en 3T26, apuntando a una inflación del 3,5%, si bien hay que tener también en cuenta que el mercado laboral se está desacelerando, y con él la demanda; 2) Riksbank de Suecia (1,75% y con previsión de mantenerlos en este nivel por un tiempo, a la espera de poder calibrar los impactos del conflicto, y con previsión de ligeras subidas en 2027-28); 3) Banco de Suiza (0% y dispuesto a vender francos suizos para detener su apreciación, que lo sitúa en máximos de 11 años vs euro).

Por su parte, el BCE mantuvo por unanimidad tipos en el 2% (tipo de depósito), a la vez que se refirió a los riesgos al alza sobre la inflación (a corto plazo por los mayores precios energéticos, mientras que a medio plazo dependerá de la duración e intensidad del conflicto) y a la baja en crecimiento por el conflicto en Oriente Medio. El BCE considera que está en una buena situación para afrontar el shock actual, dado que la inflación previamente a la guerra se sitúa en torno al 2% y la economía mejora progresivamente, por lo que monitorizará la evolución de la situación (precios de energía, cuellos de botella, indicadores adelantados de ciclo como los PMIs) y tomará decisiones reunión a reunión, en función de los datos, sin ideas preconcebidas. El mercado descuenta entre 2 y 3 subidas de tipos en 2026 (+69 pb vs la ligera probabilidad de rebaja de tipos europeos que existía antes de la guerra), aunque desde Renta 4 Banco no vemos sentido a subir tipos para combatir un shock de oferta, en lo que podría suponer repetir los errores del pasado (subidas de tipos de Trichet en 2008 y 2011 en respuesta a los mayores precios del crudo, que luego hubo que recortar ante la Gran Crisis Financiera y la crisis de deuda europea).

El cuadro macro actualizado del BCE recoge información hasta el 11-marzo (cerca de 2 semanas de guerra), asume tipos de interés estables en 2026 y precios de crudo y gas sustancialmente superiores a los previstos en dic-25 (+30% y +57% respectivamente). Esto conduce a: 1) mayores previsiones de inflación, sobre todo para 2026, por encima del 2% objetivo tanto en tasa general (+7 décimas a 2,6%) ante el aumento de precios energéticos, y en menor medida para 2027 (+2 décimas a 2%) y 2028 (+1 décima a 2,1%), como en tasa subyacente hasta 2,3% (+1 décima) en 2026 (+3 décimas a 2,2% y +1 décima a 2,1% en 2027 y 2028 respectivamente), en la medida en que esperan que los mayores precios energéticos se trasladen a otros componentes del IPC y 2) se revisa a la baja la previsión de crecimiento del PIB, sobre todo para 2026 (-3 décimas a +0,9%) y en menor medida para 2027 (-1 décima +1,3%), 2028 estable (+1,4%), ante el potencial impacto negativo de la guerra (menor capacidad adquisitiva de los consumidores y menor confianza), y aún cuando sigue habiendo importantes apoyos al crecimiento, como son la buena situación del mercado de trabajo y el estímulo fiscal en defensa e infraestructuras.

Como ha ocurrido en otros “shocks”, el BCE presenta también dos escenarios alternativos de disrupción prolongada en el suministro energético, que no incluyen reacción ni de política monetaria ni fiscal, y donde el ejercicio reside en modificar los precios de crudo y gas del escenario base (90 usd/b y 50 euros/Mwh respectivamente): 1) escenario adverso (disrupción del 40% de la oferta, fundamentalmente por el bloqueo del Estrecho de Ormuz: precios suben más, a 120 usd/b y 90 eur/Mwh y luego se moderan a partir de 3T26) y 2) escenario severo (destrucción de infraestructura energética: precios suben aún más, a 150 usd/b y 110 eur/Mwh y se mantienen altos hasta recuperar la infraestructura en 1T27). Estos escenarios se traducirían en un pico de inflación en el escenario extremo del 6,3% (IPC 1T27), así como en una corta recesión.

En la reunión entre Trump y la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, anunciaron varios proyectos comerciales e inversiones, incluida una inversión japonesa de 33.000 mln usd en instalaciones de generación de gas natural en Pensilvania y Texas y establecieron un plan de acción conjunto sobre minerales críticos para
abordar las vulnerabilidades de la cadena de suministro, aunque muchos de los proyectos mencionados eran
más aspiracionales que acuerdos cerrados.

En el plano macro hoy no hay grandes publicaciones, lo más relevante acabamos de conocer en China que se
confirma la estabilidad en los tipos de los préstamo a 1 año 3% (+3%e vs +3% anterior)
y a 5 años 3,5% (+3,5%e vs +3,5% anterior).

En este incierto entorno de mercado, creemos que hay que mantener la cautela ante el riesgo de nuevas escaladas, por lo que reforzamos el perfil defensivo de nuestra cartera 5 Grandes reduciendo la exposición cíclica con la salida de ArcelorMittal y la entrada de Naturgy.