Bankinter | Los términos de la operación son los siguientes: los accionistas de Unilever recibirán acciones de la compañía resultante por un valor total de 29.100M$. Además, Unilever recibirá 15.700M$ en efectivo que destinará, entre otros, a su plan de recompra de acciones de 6.000M€ (ca. 5,7% capitalización bursátil) entre 2026- 2029.
Con todo, el segmento de negocio de Unilever queda valorado en 44.800M$, que cogiendo como referencia la cotización media del último mes de McCormick implica un múltiplo EV/EBITDA 25 13,8x. Tras la operación los accionistas actuales de Unilever controlarán el 55,1% de la compañía resultante, Unilever el 9,9%- que pretende venderlo en el próximo año- y McCormick el restante 35%. Se espera que la operación se cierre a mediados de 2027.
Opinión del equipo de análisis: Impacto negativo. Principalmente porque: (i) Unilever en su división de alimentación tenía una posición de liderazgo en marcas como Hellmann’s o Knorr y los accionistas pasarán a tener una participación más diluida de dichas marcas en la empresa resultante. (ii) Unilever se quedará con un ca. 10% e irá vendiendo poco a poco ese paquete, lo que hace que haya presión vendedora en la empresa resultante. (iii) Unilever no distribuirá todo cash recibido a los accionistas: 6.000M€ en 3 años de los 15.700M$ recibidos. Y (iv) la operación no se cerrará hasta mediados de 2027, lo que deja a Unilever más de 1 año con una operación
que no es excesivamente atractiva para el accionista.



