Sólo el 19% del índice CAC 40 depende de la economía francesa

Matthieu de Clermont Head of Insurance and Regulatory Strategies (Allianz GI) | En medio de un Parlamento indeciso, ¿deben los inversores mantenerse firmes? Aunque se preveía un Parlamento dividido, la segunda vuelta de las elecciones francesas ha arrojado un resultado sorprendente: la ultraderechista Agrupación Nacional ha quedado en tercer lugar, en un resultado que desencadena días, si no semanas, de negociaciones entre los partidos para formar gobierno.

Con el mayor número de escaños, la alianza de izquierdas Nuevo Frente Popular (NFP) se sitúa en primera posición. Pero se ha evitado el peor escenario para los mercados: una mayoría absoluta del NFP.

se ha evitado. Su programa de impuestos y gastos elevados, que incluye un impuesto sobre el patrimonio y la congelación de los precios de los alimentos básicos y la energía, se consideraba una amenaza para la estabilidad financiera.

Por lo tanto, un Parlamento indeciso debería ser positivo a corto plazo para los mercados, ya que tanto los partidos de extrema derecha como los de izquierda carecen de escaños para aplicar políticas extremas.

En general, la reacción de los mercados ha sido moderada, con los inversores a la expectativa. El diferencial Francia-Alemania a 10 años aumentó ligeramente el lunes por la mañana hasta 71 puntos básicos, antes de reducirse a 65 puntos básicos. La formación de un nuevo gobierno podría llevar algún tiempo y no hay visibilidad sobre las alianzas. Pero la calma debería ser temporal.

Preocupación por el déficit

La prima de riesgo sobre Francia se mantendrá, ya que el país se encuentra en una trayectoria de deterioro de las finanzas públicas y las reformas son necesarias. Los mercados prestarán mucha atención.

Con un déficit presupuestario del 5,5% y una ratio deuda pública/PIB del 110%, un Parlamento indeciso podría conducir al estancamiento político.

Llega en un momento crítico de la relación de Francia con la Unión Europea. Nuestro análisis sugiere que el déficit francés no alcanzará la referencia de la UE de menos del 3% en un plazo de cinco años.

Por lo tanto, los inversores querrán vigilar cómo el gobierno entrante – sea cual sea su composición – manejará sus interacciones con la UE y el grado de asertividad que adoptará para aplicar sus compromisos electorales.

De cara al futuro, esperamos que el ratio deuda/PIB de Francia siga aumentando. Sólo para estabilizar esta cifra sería necesario recortar el presupuesto en unos dos puntos porcentuales del PIB al año en relación con el escenario de referencia actual. Dados los resultados de las elecciones, será muy difícil aplicar medidas de austeridad.

Implicaciones para las OAT

La consecuencia es que los diferenciales de los OAT seguirán siendo estructuralmente más amplios que antes de las elecciones europeas, lo que representa un viento en contra para el euro y la renta variable europea. Además, con el presidente Macron políticamente debilitado, esperamos una mayor presión sobre el euro.

Los inversores japoneses, por ejemplo, tienen actualmente oportunidades de rendimiento potencialmente atractivas en su país, en particular en el tramo largo de la curva, y podrían verse tentados a cambiar.

Por último, reiteramos lo que hemos dicho antes sobre la solidez de las empresas francesas y el hecho de que sólo el 19% del índice CAC 40 depende de la economía francesa. Pero los inversores deben esperar una prima de riesgo y una volatilidad del mercado mayores, aunque no se haya materializado el peor resultado para los mercados.