El BCE mantiene el rumbo: la fortaleza del euro no cambia la narrativa de la política monetaria

Ulrike Kastens

Ulrike Kastens (DWS) | No debería sorprender que el BCE mantenga la tasa de depósito en el 2% en la reunión del próximo jueves. Tampoco es probable que cambie su comunicación en materia de política monetaria, especialmente porque, en el actual entorno de incertidumbre política, la dependencia de los datos sigue siendo el principio rector clave. 

Entre los temas probables de la reunión se incluyen la incertidumbre en la política comercial, la renovada apreciación del euro y la esperada caída de la inflación de enero por debajo del umbral del 2%.

El euro se apreció un 7,6% el año pasado en términos ponderados por comercio, y esto ya ha sido incorporado en las proyecciones de crecimiento e inflación del BCE. En consecuencia, pese a la fortaleza reciente del euro, no existe necesidad de que el BCE ajuste su orientación de política monetaria. Los indicadores de sentimiento, como el índice de gestores de compras (PMI), se mantienen por encima de 50, y los mercados laborales siguen estables. Se espera que los recortes de tasas del BCE den un nuevo impulso al sector de la construcción este año. Además, Alemania está incrementando de forma significativa la inversión pública. Por lo tanto, el entorno económico tendría que cambiar de manera sustancial para que el BCE abandone su evaluación de que “estamos en una buena posición”.