Rally de la renta variable británica: la valoración en base al PER esperado está cerca de sus mínimos de la última década

Sue Noffke_Schroders

Sue Noffke (Schroders) | Tras las subidas acumuladas, el mercado de renta variable de Reino Unido sigue siendo uno de los más grandes de Europa, con el índice FTSE All-Share valorado actualmente en casi 2,8 billones de euros. 

A menudo se utiliza como indicador de la salud de la economía nacional de Reino Unido, pero esto puede ser engañoso, ya que más del 75% de los ingresos y beneficios agregados de sus 100 mayores empresas proceden ahora del extranjero. Esto contribuye a dotar al mercado de renta variable británico de una mayor resistencia en caso de desaceleración de la economía nacional o en épocas de inestabilidad política.

Ponderación sectorial

Una de las críticas que el mercado británico de renta variable recibe es su exposición relativamente alta a materias primas y al sector financiero, y está infrarrepresentado en el tecnológico. Por ejemplo, entre las 10 principales cotizadas del índice FTSE 100 figuran los grandes productores de petróleo y gas Shell y BP, los gigantes mineros Glencore y Rio Tinto, y uno de los mayores bancos del mundo, HSBC Holdings. 

Sin embargo, la ponderación de empresas de consumo básico en el índice FTSE 100 es, en realidad, mayor que las petroleras y gasistas, ya que el mercado de renta variable británico alberga a los gigantes mundiales del consumo de masas Unilever y Diageo. La reconocida experiencia de Reino Unido en ciencias de la vida también está representada por ser la sede de dos de las mayores empresas farmacéuticas del mundo (AstraZeneca y GSK), mientras que ARM Holdings, con sede en Cambridge, fue durante muchos años un componente del índice FTSE 100 (antes de ser privatizada en 2016).

¿Queda aún potencial?

Las empresas que cotizan en bolsa en Reino Unido suelen ser muy rentables, pero el gasto de capital en proyectos de crecimiento a menudo ha ido a la zaga de sus homólogas en Estados Unidos. Este hecho ha sido reconocido (con bastante retraso) por el Gobierno británico, que necesita ofrecer los incentivos adecuados a largo plazo para aumentar la inversión en una economía global competitiva. En consecuencia, el Gobierno británico ha anunciado recientemente planes para aumentar el nivel de inversión de los fondos de pensiones en empresas emergentes de alto crecimiento y está estudiando formas de aumentar la participación en la renta variable británica entre la población en general. Este podría ser un momento oportuno, ya que la valoración del mercado de renta variable de Reino Unido sobre la base de un PER esperado está cerca de sus mínimos de la última década, lo que, combinado con una atractiva rentabilidad por dividendo, debería ser un buen augurio para la rentabilidad total a largo plazo para el accionista.