El crecimiento sigue respaldado por la demanda, la solidez de los balances y la predisposición de los inversores

Paola Toschi (J. P. Morgan) | Con la mejora de la cobertura de las vacunas en muchos países, la atención de los inversores se aleja de la Covid-19 y se dirige hacia el proceso de normalización post-pandémico. 

La persistencia de las dificultades en la cadena de suministro está lastrando la recuperación y alimentando el temor a que las presiones inflacionarias se prolonguen. Pese a esta dinámica, consideramos que la estanflación económica es poco probable. La perspectiva de crecimiento sigue estando firmemente respaldada por los altos niveles de repunte de la demanda, la solidez de los balances generales de las empresas y la buena predisposición de los inversores. 

Los mercados de renta variable aún pueden avanzar más en este entorno de mitad de ciclo, y el aumento de los tires podría seguir favoreciendo una rotación hacia sectores del mercado más orientados al valor. El nivel relativamente alto de las rentabilidades por dividendos de la renta variable también sigue siendo una atractiva fuente de ingresos. Dado que este mes se celebra la COP26, esperamos que los mercados se centren cada vez más en los factores ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), que genera diferencias cada vez mayores entre ganadores y perdedores en todos los sectores.