Tenemos que hablar sobre Kevinomics

Reserva Federal

Benoit Anne (MFS Investment Management) | El nuevo presidente de la Reserva Federal cree que hay margen para una flexibilización de la política monetaria, pero quizá no de la forma más tradicional. No, la economía estadounidense no está sujeta a una grave crisis de demanda que justifique la intervención de la Reserva Federal. En cambio, Kevin Warsh, el recién nombrado presidente de la Fed, opina que Estados Unidos está viviendo un milagro de productividad, que no solo impulsará el potencial de crecimiento a largo plazo del país, sino que también generará importantes presiones desinflacionistas. Con la inflación corrigiéndose a la baja, la Fed tendrá más margen para seguir recortando los tipos, lo que alegrará a la Casa Blanca. Sin embargo, aquí radica una posible contradicción. Según nuestro economista jefe, Erik Weisman, la trayectoria de mayor crecimiento impulsada por la productividad tendería normalmente a asociarse con un aumento del tipo neutral. Esto significa que, sobre esta base, el margen de maniobra de la política monetaria de la Fed en ese escenario macroeconómico sería menor, y no mayor, a largo plazo. Además, también cabe señalar que recortar los tipos en un escenario de crecimiento acelerado puede aumentar el riesgo de que la economía estadounidense entre en sobrecalentamiento. Pasando a la opinión de Kevin Warsh sobre el balance de la Fed, está claro para todos que el nuevo presidente de la Fed es partidario de cierta moderación. Pero si se lleva a cabo, una reducción del balance podría afectar a la liquidez y a la volatilidad de los tipos de interés de una manera que podría percibirse como contradictoria con el objetivo inicial de bajar los tipos.