CdM | El Banco Central Europeo (BCE) se mantiene en su línea y no da ninguna sorpresa al mercado. En su primera reunión del año, el organismo ha decidido dejar los tipos de interés sin cambios por quinta reunión consecutiva, en el 2%, donde se sitúan desde el pasado mes de junio, ante unas perspectivas que «siguen siendo inciertas».
Según recoge el comunicado, la evaluación del organismo europeo confirma que la inflación debería estabilizarse en su objetivo del 2% a medio plazo.
«La economía se mantiene resiliente en un entorno global complejo. El bajo desempleo, la solidez de los balances del sector privado, la implementación gradual del gasto público en defensa e infraestructuras y el efecto positivo de las anteriores bajadas de tipos de interés sustentan el crecimiento. Al mismo tiempo, las perspectivas siguen siendo inciertas, debido en particular a la persistente incertidumbre sobre la política comercial mundial y las tensiones geopolíticas», indica.
De esta manera, el BCE reitera que el Consejo de Gobierno está decidido a garantizar que la inflación se estabilice en su objetivo y que seguirá un enfoque basado en los datos y reunión por reunión para determinar la orientación adecuada de la política monetaria.
«Las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basarán en su evaluación de las perspectivas de inflación y los riesgos que la rodean, a la luz de los nuevos datos económicos y financieros, así como de la dinámica de la inflación subyacente y la solidez de la transmisión de la política monetaria», con lo que, de nuevo, vuelve a repetir que «no se compromete previamente con una trayectoria de tipos de interés específica».



