Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Jueves, 23 de enero de 2020

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en GESTORES Lunes, 13 de enero de 2020 12:55

El Año de la Rata de metal anuncia otro año altamante político y apasionante

Ann-Katrin Petersen (Allianz Global Investors) | El año también llega pronto a su fin según el calendario chino (el Año del Cerdo de tierra satisfecho). No hay duda de que en lo que se refiere a los mercados de capitales, el cerdo, símbolo de la fortuna y del éxito financiero, hizo honor a su nombre en 2019.

 

Hubo resultados positivos en muchas clases de activos, principalmente impulsados por unas políticas monetarias y fiscales más expansivas, aunque también por los avances en el conflicto comercial entre EE. UU. y China y la esperanza de que la actividad económica vuelva a iniciar una senda ascendente. ¿Cómo se equilibrarán (geo)política, actividad económica mundial y política monetaria en el comienzo de esta nueva década?

 

– En primer lugar, el año 2020 promete ser también un año altamente político, como lo demuestran las recientes tensiones en Oriente Próximo. Aunque la incertidumbre respecto a las relaciones comerciales puede reducirse como resultado del acuerdo parcial entre EE. UU. y China, es probable que se mantenga elevada en comparación con años anteriores. No se puede descartar que la rivalidad entre las dos superpotencias repunte tras las elecciones presidenciales estadounidenses (noviembre). Mientras tanto, el Reino Unido tiene hasta el verano para decidir si el período de transición del brexit, previsto hasta finales de año, bastará para configurar unas condiciones adecuadas a la futura asociación con Europa, que será compleja.

 

– En lo que se refiere a las perspectivas económicas, los indicios para 2020 apuntan de momento a que se volverá a «ir tirando» en la fase tardía del ciclo, en lugar de producirse una recuperación sostenida. En el transcurso de las últimas semanas, los mercados financieros han ido descontando de forma creciente una recuperación de la economía mundial. Desde luego, los signos de estabilización han aumentado recientemente. Sin embargo, seguimos siendo escépticos sobre la sostenibilidad de esta evolución. Aunque tras casi dos años de debilitamiento continuo parece cada vez más cercana una evolución opuesta de los datos macroeconómicos mundiales, aunque solo sea por razones técnicas, el entorno sigue caracterizado por una variedad de factores de lastre cíclicos y estructurales (entre ellos la reducción de los márgenes de beneficio de EE. UU., el agotamiento de la política monetaria y un elevado endeudamiento en muchas regiones).

 

– En todo caso, la política monetaria sigue siendo flexible en todo el mundo, aunque cada vez hay más indicios de que los bancos centrales no volverán a intensificar sus medidas expansivas. Por el momento, la Reserva Federal de EE. UU. ha anunciado el final de su pequeño ciclo de rebajas de los tipos de interés, mientras que el Banco Central Europeo (BCE) está alcanzando gradualmente el límite de sus opciones, tras el amplio paquete de medidas acomodaticias anunciado en septiembre. Esto significa que los mercados de renta fija seguirán experimentando, por el momento, una presión alcista moderada sobre los rendimientos. Sin embargo, a medio plazo será aún más importante constatar, en el contexto de las actuales revisiones estratégicas, hasta qué punto la Fed y el BCE ajustan sus objetivos operativos y su gama de instrumentos.

 

¿Qué puede esperarse para los mercados financieros? Una cosa es segura, 2020 será otro año apasionante. Las expectativas de una renovada tendencia alcista de la economía mundial están apoyando actualmente a los mercados bursátiles. Sin embargo, el continuo y difícil contexto fundamental y político del mercado de capitales limita las posibilidades de revalorización. En un entorno que tiende a un bajo crecimiento, y de rendimientos de mercado reducidos (beta), el alfa sigue siendo decisivo. Lo que está claro es que cuanto más inesperadas sean las noticias que lleguen a los mercados, mayor será la necesidad de sortear fluctuaciones de precios, y mejores las oportunidades para un estilo de inversión activo. Alegrémonos de que el año chino, que comienza el 25 de enero, esté bajo el signo de la rata de metal. Las inteligentes y adaptables ratas mantienen la cabeza fría incluso en situaciones inesperadas, mientras que el elemento metal puede considerarse un símbolo de las oportunidades financieras. Manténganse activos, les recomienda