Las acciones pueden cotizar en un rango lateral, con un soporte a la baja en torno a medias móviles de 200 días

Greg Meier (Allianz GI) | Estamos entrando en un momento del año estacionalmente desfavorable para los inversores. Históricamente, agosto y septiembre suelen ser turbulentos, con menor número de compañías reportando resultados y debilitándose la liquidez del mercado debido a las escasas operaciones del verano. 

La amplitud del mercado ya se ha estrechado algo: los últimos máximos históricos se apoyaban en los avances de sólo unos cuantos valores. En el futuro, las acciones pueden cotizar en un rango lateral, con un soporte a la baja en torno a medias móviles de 200 días. 

Desde el punto de vista de los bonos, la rentabilidad de los Bonos del Tesoro de Estados Unidos se han recuperado débilmente desde los últimos retrocesos. Esto se debe en parte a que las compras de activos de la Reserva Federal están absorbiendo grandes partidas de emisiones de bonos del Estado. (Ver nuestro Gráfico de la Semana). Los diferenciales de crédito se han ampliado ligeramente pero actualmente no están mostrando signos de estrés.