Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | En una sesión que volvió a estar muy condicionada por el comportamiento del precio del petróleo a lo largo de la misma y por el cambio que han experimentado las expectativas de tipos de interés en la región, los principales índices bursátiles europeos cerraron ayer a la baja, en una jornada muy volátil, aunque lo hicieron algo por encima de sus niveles más bajos del día. A pesar de que ayer se confirmó que los miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) habían decidido liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas, cifra nunca antes alcanzada –fueron unos 180 millones de barriles los liberados tras el inicio de la guerra de Ucrania–, ello no fue suficiente para impedir que el precio del crudo volviese a subir con fuerza (más del 4%) durante la sesión. Las noticias sobre nuevos ataques a buques comerciales en el Estrecho de Ormuz y las continuas amenazas del régimen iraní de impedir el paso del petróleo por el canal fueron los detonantes que impulsaron al alza nuevamente el precio de esta materia prima, precio que está ejerciendo de “termómetro” para los inversores sobre el desarrollo del conflicto en Oriente Medio.
Además, varios miembros del Consejo de Gobierno del BCE mostraron ayer en sus declaraciones la preocupación que la escalada de los precios de la energía les provoca y su intención de actuar con rapidez en consecuencia, de ser necesario, lo que podría conllevar alzas de sus tasas oficiales. Todo ello provocó ayer un duro castigo a los bonos de la región, activos cuyos rendimientos repuntaron con fuerza, alcanzando sus niveles más altos en muchos meses, hecho este que penalizó también el comportamiento de la renta variable. Al cierre de la jornada fue el sector de la energía y el de la distribución minorista, este último animado por las buenas cifras trimestrales dadas a conocer por la española Inditex (ITX), los que mejor se comportaron, mientras que, en sentido contrario, fueron los valores del sector financiero, las inmobiliarias patrimonialistas y los valores del sector de la defensa, lastrados estos últimos por la negativa acogida de los resultados de la alemana Rheinmetall (RHM-DE), los que peor lo hicieron.
En Wall Street la sesión fue igualmente volátil. En este mercado la publicación de la inflación de febrero, que estuvo en línea con lo esperado, no tuvo efecto alguno, al considerar los inversores los datos como algo “pasado”, ya que será en marzo cuando se note el impacto del incremento de los precios de la energía en esta variable. Así, y tras muchas idas y vueltas, los principales índices de este mercado cerraron el día de forma mixta, con el Dow Jones encabezando las caídas, dada la alta presencia de valores financieros e industriales en el índice, mientras que el Nasdaq Composite fue capaz de cerrar el día con un ligero avance, apoyado en el comportamiento de los valores tecnológicos, que fueron junto con los de la energía los que mejor se comportaron ayer en este mercado. Al igual que en los mercados europeos, los precios de los bonos estadounidenses también sufrieron caídas, con el consiguiente repunte de sus rendimientos.
Hoy, en una sesión en la que tanto la agenda macroeconómica como la empresarial son muy livianas, volverá a ser el conflicto de Oriente Medio y su impacto en el precio del petróleo la principal referencia para los inversores. En este sentido, cabe destacar que esta madrugada el precio de esta materia prima ha vuelto a superar el nivel de los 100 dólares el barril, impulsado por las noticias de nuevos ataques a barcos en el Estrecho de Ormuz, que está llevando a los países productores de crudo de la región a reducir producciones y a retirar su flota del canal. Este hecho, que ha lastrado esta madrugada el comportamiento de las bolsas asiáticas, que han cerrado todas ellas con caídas, entendemos que provocará un inicio de sesión bajista en los mercados europeos, en línea con las caídas que vienen mostrando los futuros de los índices estadounidenses. Posteriormente, serán las noticias que lleguen sobre la guerra en Irán las que determinen si las bolsas se dan la vuelta o mantienen las caídas. Decir que ayer el presidente estadounidense Trump intentó nuevamente calmar a los inversores diciendo que el final de la guerra está cercano ya que no tienen muchos más objetivos que bombardear, pero en esta ocasión sus declaraciones no tuvieron ningún “éxito”. Únicamente un final real de la guerra podría hacer que el precio del crudo se relajara, lo que evitaría los peores augurios sobre el impacto de su fuerte incremento en la economía global.
Por lo demás, cabe destacar que esta madrugada el dólar vuelve a revalorizarse con relación al resto de principales divisas; que los rendimientos de los bonos vienen al alza; que tanto el precio del oro como el precio de la plata bajan; y que los precios de las principales criptomonedas ceden algo de terreno.



