Aunque sus cotizaciones no lo celebraran, J.P. Morgan y Goldman Sachs superan las expectativas de los analistas

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Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Finalmente, ni el inicio de la temporada de resultados trimestrales en Wall Street ni la publicación del IPC de junio en Estados Unidos tuvo un efecto relevante en el comportamiento de las bolsas europeas en la sesión de ayer.

Así, los principales índices de la región cerraron prácticamente sin cambios con relación al día precedente, con excepciones como la del Ibex 35, que volvió a desmarcarse del resto “para mal”, como viene siendo la tónica habitual en las últimas semanas, cediendo casi un 1,4%. Por sectores, cabe destacar el buen comportamiento de los valores del sector de las telecomunicaciones, sector que se vio impulsado por el fuerte repunte que experimentaron ayer las acciones de la finlandesa Nokia tras anunciar sus gestores que tienen previsto revisar al alza sus expectativas de resultados cuando den a conocer sus cifras trimestrales el próximo 29 de julio. También mantuvo un buen tono el sector tecnológico, mientras que otros valores, más ligados al ciclo económico como los bancos, los del ocio y turismo o los relacionados con las materias primas minerales cedían terreno por el temor de los inversores a que la nueva ola de la pandemia conlleve la implementación de nuevas restricciones, algo que parece que están tentadas a hacer muchas autoridades, medidas que pueden terminar afectando a la recuperación económica de los países de la región. En estos mercados tanto los buenos resultados publicados por JP Morgan, por Goldman Sachs y por PepsiCo fueron prácticamente obviados, como también lo fue la publicación del IPC de junio en EEUU, variable que superó con creces lo esperado por los analistas y que plantea muchas dudas y discusiones entre los inversores. En Wall Street, sin embargo, las negativas cifras de la inflación de junio sí provocaron caídas de última hora tanto en los mercados de bonos como en los de renta variable, con los principales índices de este mercado cediendo ligeramente y, alejándose así de sus recientes máximos históricos.

Así, los hay que siguen pensando que la inflación estadounidense comenzará a moderarse a partir del mes de julio, ya que en junio de 2020 fue cuando mostró una mayor debilidad, consecuencia de la paralización a la que había sido sometida la economía del país para intentar contener la pandemia. Según estos inversores, el hecho de que un tercio del incremento mensual del IPC en junio fuera consecuencia del fuerte repunte experimentado por los precios de los coches y camiones de segunda mano y de los billetes aéreos, algo que no es sostenible en el tiempo, apoyaría su hipótesis. En sentido contrario, otro grupo de inversores cree que el escenario que defiende la Reserva Federal (Fed), el de la “transitoriedad” de la alta inflación, no es realista, teniendo en cuenta que los precios están subiendo de forma generalizada en el país, afectando tanto a los servicios como a los bienes, y que los inventarios en muchos negocios están “bajo mínimos” como consecuencia de los problemas que siguen afectando a las cadenas de suministros. Estos inversores temen que la economía estadounidense se esté sobrecalentando, hecho que, de confirmarse, forzaría a la Fed a actuar, comenzando el proceso de retirada de estímulos antes de lo previsto y de forma precipitada, lo que podría tener un impacto muy negativo en el crecimiento económico de EEUU. Está misma división de opiniones se da en el seno del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed (FOMC), con miembros defendiendo la postura oficial, grupo liderado por su presidente, Powell, y miembros abogando por comenzar ya a retirar estímulos.

Entendemos que de todo ello tendrá que responder hoy el presidente de la Fed, Powell, cuando presente su testimonio bianual ante el Comité de Servicios Financieros de la Casa de Representantes, intervención que es la principal cita de la sesión de hoy y que entendemos puede marcar el devenir de las bolsas occidentales en el corto plazo. Esperamos, no obstante, que Powell siga defendiendo la temporalidad del repunte de la inflación y que reitere que la Fed seguirá manteniendo sus actuales políticas acomodaticias sin cambios, al menos hasta que el mercado de trabajo se recupere y alcance los objetivos marcados por el banco central. No obstante, Powell tendrá que enfrentarse a las preguntas de algunos legisladores sobre el riesgo de que la Fed esté ya “por detrás de la curva” y que, cuando actúe, lo haga “tarde y mal”, algo que en los mercados comienza a preocupar.

Por lo demás, señalar que hoy otros tres grandes bancos estadounidenses darán a conocer sus cifras trimestrales: Citigroup, Wells Fargo y Bank of America. Esperamos que, como ocurrió ayer con JP Morgan y Goldman Sachs, todos ellos superen las expectativas de los analistas, aunque ello no conlleve, como sería lo esperado, el repunte de sus cotizaciones, ya que los inversores parece que se van a mostrar muy exigentes durante la temporada de resultados que acaba de comenzar a la hora de valorar las cifras que den a conocer las cotizadas.

Para empezar, y a la espera de la intervención de Powell, esperamos que las bolsas europeas abran hoy a la baja, aunque sin grandes cambios. Además, creemos que la actividad en estos mercados continuará siendo reducida como consecuencia de las fechas estivales en las que nos encontramos