Cerca del 40% de los valores del Nasdaq han perdido el 50% de su valor con relación a sus máximos de las últimas 52 semanas

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Si durante la primera semana del año han sido los bonos los que “han marcado el paso” a las bolsas europeas y estadounidenses, esperamos que a partir de la semana que hoy comienza sean los resultados empresariales trimestrales los que focalicen la atención de los inversores. 

En este sentido, cabe destacar cómo el fuerte repunte de los rendimientos de los bonos tanto en las principales plazas europeas como en Wall Street, repunte que les ha llevado a situarse en muchos casos a los niveles que tenían antes del comienzo de la pandemia, ha determinado el comportamiento sectorial en las bolsas occidentales, siendo los principales “damnificados” los valores catalogados como de “crecimiento”, concretamente los tecnológicos y los biotecnológicos, cuyas valoraciones salen muy penalizadas por el incremento de las tasas de interés a largo plazo. El temor a que la alta inflación “fuerce” a los bancos centrales a ser más “agresivos” a la hora de retirar sus estímulos monetarios explicaría el fuerte castigo que están recibiendo los precios de los bonos y el consiguiente incremento de sus rentabilidades. 

Es por todo ello que el Nasdaq Composite, índice en el que los valores de “crecimiento” mantienen un peso muy elevado, ha sido, con diferencia, el índice que peor comportamiento ha tenido durante la primera semana del ejercicio, perdiendo durante la misma un 4,5%. Es más, y este dato que creemos es clave para entender el impacto que ya ha tenido el repunte de los tipos de interés a largo plazo en los mencionados valores, creemos relevante destacar que a estas alturas cerca del 40% de los valores que componen el Nasdaq Composite han perdido el 50% de su valor con relación a sus máximos de las últimas 52 semanas. El negativo comportamiento de los valores tecnológicos también arrastró a la baja a los otros dos grandes índices bursátiles estadounidenses. Así, el S&P 500 cedió casi el 2% en la primera semana del año, mientras que el Dow Jones, índice en el que los valores de corte cíclico, como los industriales y los bancos, tienen un peso elevado, perdió sólo el 0,3%. 

Por su parte, los principales índices de los mercados bursátiles europeos “se defendieron” mucho mejor, siendo casi todos ellos capaces de cerrar la pasada semana con avances. Ello ha sido debido al mayor componente “cíclico” y de “valor” de estos índices. En este sentido, cabe destacar que, como indicamos a principios de año que podría suceder, los inversores están optando por tomar posiciones en los valores/sectores que mejor lo suelen hacer en entornos de crecimiento sostenible y moderado, alta inflación y tipos de interés al alza. Así, compañías de sectores como el energético, el de las materias primas minerales, muchos industriales, especialmente el del automóvil, los bancos y las aseguradoras se defienden mejor en un escenario de elevada inflación al tener todos ellos gran capacidad para traspasar a sus clientes finales los mayores costes de sus insumos. Esperamos que, al menos durante los primeros meses del año, continúe esta tendencia sectorial en las bolsas occidentales lo que, en principio, debe favorecer el comportamiento relativo de las bolsas europeas con relación a las estadounidenses. 

Pero en ello también va a tener mucho que ver cómo se desarrolle la temporada de presentación resultados trimestrales, que comienza de forma oficiosa en Wall Street el viernes con la publicación de las cifras de tres de los grandes bancos estadounidenses: JP Morgan, Wells Fargo y Citigroup. Antes, el jueves, dos compañías de dos de los sectores que más están atrayendo últimamente la atención de los inversores, para bien y para mal, darán a conocer sus cifras trimestrales: la aerolínea Delta Air Lines y la productora de semiconductores Taiwan Semiconductor Manufacturing. Será muy interesante conocer lo que los gestores de ambas empresas tengan que decir sobre el impacto de la última ola del Covid-19 en sus cifras correspondientes al último trimestre del año 2021 y sobre sus expectativas de negocios a corto/medio plazo. 

Pero la semana que hoy comienza también presenta una agenda macro interesante, en la que destacaríamos especialmente la publicación en EEUU el miércoles del IPC de diciembre, indicador cuya tasa de crecimiento interanual se espera que supere el 7%, lo que la situaría a su nivel más elevado desde 1982, y el jueves del índice de precios de la producción (IPP) del mismo mes, cuya tasa de crecimiento también se espera que se sitúe a su nivel más elevado en décadas. Habrá que ver, de cumplirse las expectativas de los analistas, cómo reaccionan tanto los mercados de bonos como las bolsas. Lo que es seguro es que estas cifras harán que la volatilidad en ambos mercados se dispare al alza, al menos momentáneamente. 

Para empezar, esperamos que, tras los descensos del viernes, hoy las bolsas europeas abran con moderadas alzas, siguiendo de esta forma la estela dejada por las principales bolsas asiáticas esta madrugada -el mercado de renta variable de Japón está hoy cerrado por la celebración de una fiesta local en el país-. Posteriormente, serán nuevamente los bonos la principal referencia a seguir. Cualquier relajamiento de sus rendimientos creemos que favorecerá el comportamiento de las bolsas, especialmente de los valores de “crecimiento”, los cuales han sido muy duramente castigados en las últimas semanas y que, por ello, muestran claros síntomas de estar sobrevendidos.