Las principales bolsas vuelven a terreno positivo en lo que va de año gracias al retroceso de los casos Covid 19 y al proceso de vacunación

Vacuna

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Tras varias semanas de recortes, en las que los principales índices bursátiles europeos y estadounidenses cedieron todo lo ganado en el año, la semana pasada los mencionados índices subieron con fuerza, situándose todos ellos nuevamente en terreno positivo en lo que va de ejercicio. 

Tras este buen comportamiento hubo varios factores que animaron a los inversores a incrementar sus posiciones de riesgo, destacando entre ellos el hecho de que los reguladores descartaron que el “estrangulamiento” de las cotizaciones de una serie de valores con fuertes posiciones cortas a mano de los inversores minoristas pudiera conllevar un riesgo sistémico para los mercados; el retroceso de los casos de Covid-19 en Estados Unidos y en algunos países de Europa y la buena marcha del proceso de vacunación en Estados Unidos y en el Reino Unido; la constatación de que los demócratas están dispuestos a aprobar un gran paquete fiscal de ayudas sin contar con los representantes republicanos; y los buenos resultados empresariales que se han venido publicando, que han superado en muchos casos las expectativas de los analistas, con muchos de los gestores de las cotizadas además mostrando gran optimismo sobre el devenir de sus negocios en lo que resta de ejercicio. 

En ese sentido, comentar que la sesión del viernes fue un claro ejemplo de las ganas de asumir riesgo por parte de los inversores. Así, y tras la publicación en Estados Unidos de unas “flojas” cifras de empleo, correspondientes al mes de enero, que entendemos dan “cobertura” a los demócratas para la aprobación del mencionado paquete fiscal de ayudas, la reacción de los inversores fue incrementar posiciones en renta variable, especialmente en valores de corte cíclico, comprar materias primas minerales y petróleo, y vender bonos, con el consiguiente repunte de sus rentabilidades, y dólares estadounidenses, moneda que viene actuando como refugio cuando los inversores se decantan por reducir sus posiciones de mayor riesgo. 

Entendemos que a corto plazo el sentimiento de los mercados va a continuar siendo positivo, como se ha podido apreciar esta madrugada en los mercados de renta variable asiáticos, sobre todo por las elevadas expectativas de que en unas semanas se apruebe definitivamente en el Congreso de Estados Unidos el paquete de ayudas fiscal que por importe de 1,9 billones de dólares propuso en su día el presidente Biden. El pasado sábado, la secretaria del Tesoro, Yellen, apostó fuerte por este hecho, apoyando su aprobación en aras a impedir males mayores para la economía estadounidense, especialmente en lo relativo al desempleo. Yellen minimizó los riesgos de inflación que la aprobación de un paquete fiscal de esta envergadura conlleva, algo con lo que no todos los economistas están de acuerdo. Es más, en las cadenas de producción ya se están detectando presiones inflacionistas, algunas de las cuales ya están pasando al IPC, como se ha podido comprobar con la publicación de las tasas de inflación de enero en muchos países de la Zona Euro.

El miércoles podremos comprobar el impacto de las mencionadas presiones inflacionistas en economías como la china o la estadounidense cuando se publiquen los IPCs de enero. Además, no estamos del todo convencidos de que la economía de Estados Unidos requiera de tantos estímulos, dada la resistencia que está mostrando. No obstante, a los inversores este tema no les preocupa a corto plazo. Otra cosa es que los tipos de interés a largo en Estados Unidos sigan subiendo como lo han venido haciendo en las últimas semanas, lo que ha llevado a la curva de tipos a alcanzar su mayor inclinación en años. Este comportamiento de las tasas de interés suele preconizar un fuerte crecimiento económico e inflación. En unos meses veremos quién tenían razón al respecto. Lo que estamos convencidos es que si los tipos a largo plazo estadounidenses siguen subiendo acabarán impactando negativamente en el comportamiento de la renta variable por varios motivos: i) estas tasas se suelen usar para la valoración de las compañías cuando se utilizan métodos de descuentos de flujos de caja futuros; y ii) un fuerte repunte de las mismas encarecerá la financiación de muchas empresas en un momento en el que muchas compañías están necesitadas de acudir con asiduidad a los mercados para financiarse. Por el contrario, una curva de interés muy inclinada favorece los intereses de las entidades de crédito, cuyo negocio consiste en financiarse a corto plazo y prestar a largo, hecho por el cual el sector bancario lo ha hecho tan bien en bolsa en las últimas sesiones. 

Por lo demás, comentar que la temporada de presentación de resultados trimestrales sigue esta semana su curso tanto en Europa, donde compañías como L’Oreal (OR-FP), Total (FP-FP), Schneider Electric (SU-FP), Air Liquide (AI-FP), AstraZeneca (AZN-LN), Heineken (HEIA-NL) y Vestas (VWS-DC) darán a conocer sus cifras a lo largo de la misma, o en Wall Street, donde lo harán, entre otras muchas, Twitter (TWTR-US), General Motors (GM-US) y Disney (DIS-US). Hasta el momento, como ya hemos señalado, la temporada está siendo bastante positiva, lo que está llevando en muchos casos a los analistas a revisar al alza sus expectativas de resultados, sus valoraciones y sus recomendaciones, lo que siempre tiene un impacto positivo directo en las cotizaciones de las compañías afectadas. 

Hoy, y siguiendo la estela dejada esta madrugada en las bolsas asiáticas, donde el Nikkei ha cerrado a su nivel más alto desde 1991, esperamos que los mercados de valores europeos abran al alza, en un día en el que la agenda macro es reducida, destacando únicamente la publicación en Alemania y España de las cifras de producción industrial del mes de diciembre y en la Zona Euro del índice de sentimiento inversor del mes de enero, que elabora la consultora Sentix.