La guerra empieza a notarse en la Eurozona: el PMI compuesto cae hasta los 50,5 puntos

La economía de la Eurozona se deteriora

CdM | Los efectos de la guerra entre Estados Unidos, Irán e Israel comienzan a notarse en la Eurozona. Así lo refleja el Índice de Gestores de Compras (PMI) compuesto de marzo en la Eurozona, el cual ha caído hasta los 50,5 puntos, muy por debajo de los 51,9 puntos de febrero y de los 51,5 puntos que esperaba el mercado. Si bien esta lectura se mantiene por encima del nivel de 50,0 unidades, el cual refleja ausencia de cambios, por decimoquinto mes consecutivo, esta cifra sugiere que la expansión ha sido la más leve de los últimos diez meses.

S&P Global, que elabora esta referencia, ha indicado que la tasa de inflación de los costes de los insumos se aceleró «intensamente» debido al estallido del conflicto en Oriente Próximo «hasta alcanzar la más rápida en poco más de tres años». «Los precios de venta también aumentaron a un ritmo más marcado, pero la aceleración fue mucho menos pronunciada que la observada para los costes de los insumos», ha agregado la firma neoyorquina. No obstante, se incrementaron al ritmo más intenso desde febrero de 2024.

Según estos expertos, la inflación fue «más aguda» tanto en el sector servicios como, sobre todo, en el sector manufacturero. Además, los ritmos de aumento se aceleraron en Alemania, Francia y en el resto de la zona euro. De hecho, S&P subraya que la guerra también ha causado problemas en las cadenas de suministro, ya que los fabricantes «informaron del mayor alargamiento de los plazos de entrega de los proveedores de más de tres años y medio».

Por otra parte, las empresas encuestadas redujeron «marginalmente» el empleo y se mostraron «mucho menos optimistas» que en febrero con respecto a las perspectivas para la actividad total en los próximos doce meses. En concreto, la confianza es la más baja en casi un año y la caída en las expectativas de actividad futura fue la mayor registrada desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.

La corporación estadounidense destaca que la desaceleración del crecimiento se debió «en gran medida» a un nivel de «casi paralización de la actividad comercial» en el sector servicios. Por su parte, la producción manufacturera aumentó «modestamente» y a un ritmo que fue ligeramente más lento que el de febrero.