Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | El fuerte repunte de los precios del gas y del petróleo y la revisión al alza de las expectativas de inflación y de las tasas de interés oficiales por parte de los inversores llevaron ayer a los principales índices bursátiles europeos a cerrar con fuertes descensos, en sus niveles más bajos del año. Es más, mientras que los índices Eurostoxx se apoyaron al cierre en su media de 200 sesiones, el Dax alemán, que ya ha perforado ese nivel hace tiempo, entró ayer “oficialmente” en corrección técnica, al haber caído más del 10% desde su reciente máximo. En estos mercados únicamente el sector del gas y petróleo cerró al alza, con los sectores de materias primas minerales, el del automóvil, el inmobiliario patrimonialista y el de construcción y materiales sufriendo fuertes castigos y liderando los descensos. Otros activos como los bonos, el oro y la plata y las criptomonedas también sufrieron ayer las ventas de los inversores, cediendo con fuerza sus precios.
Detrás de todo lo ocurrido ayer estuvo la escalada experimentada por el conflicto de Oriente Medio después de que, tras el ataque israelí contra el yacimiento de gas iraní de South Pars, Irán atacara algunas instalaciones energéticas de Oriente Medio, incluida la planta de GNL de Ras Laffan en Catar. Ello propició un fuerte repunte del precio del petróleo y del gas natural, con el del Brent llegando por momentos a acercarse a los $ 120 el barril. Tampoco “ayudaron” mucho al comportamiento de los mercados y a la moral de los inversores los mensajes lanzados por los comités de política monetaria de los distintos bancos centrales europeos que se reunieron ayer, entre ellos el del BCE, el del Banco de Inglaterra (BoE) y el del Banco central de Suiza. Tras mantener sus tasas oficiales sin cambios, tal y como se esperaba, todos ellos coincidieron en que las expectativas de inflación se deberían revisar al alza, poniendo en serias dudas que ninguno de ellos vaya a reducir sus tasas de interés de referencia en los próximos meses. Es más, el mercado ha comenzado a descontar ayer que tanto el BCE como el BoE las van a subir este año, algo que dependerá mucho de cuánto dure la guerra en Irán y, por tanto, de cuánto se mantengan los precios de la energía a los niveles actuales.
En Wall Street la sesión de ayer también cerró a la baja, con todos los índices marcando sus niveles más bajos desde noviembre, aunque terminaron la jornada muy lejos de sus niveles mínimos del día. Igualmente, en este mercado únicamente el sector de la energía cerró la jornada al alza, con el de materiales y el de consumo discrecional liderando las caídas. Tras un inicio de sesión muy negativo, consecuencia al igual que en Europa del aumento de las tensiones en Oriente Medio y del repunte de los precios de la energía, la paulatina relajación que fueron experimentando los precios del petróleo a lo largo de la sesión animó a los inversores a incrementar sus posiciones durante las últimas horas de la jornada, lo que minimizó las pérdidas de los índices al cierre de la misma.
En ello tuvieron mucho que ver las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de las que destacamos lo siguiente: i) que el presidente Trump había pedido a Israel que suspendiera los ataques contra los yacimientos petrolíferos iraníes, por lo que éstos cesarían; ii) que EEUU e Israel había destruido la capacidad de Irán de enriquecer uranio y de fabricar misiles balísticos de largo alcance; y iii) que el final de la guerra está mucho más cerca de lo que la gente cree.
Esta intervención del que todo el mundo considera como el principal “ideólogo” del conflicto, han propiciado además que esta madrugada los precios del crudo reculen ligeramente, lo que entendemos servirá para tranquilizar algo los ánimos en los principales mercados bursátiles europeos, los cuales esperamos que hoy, cuando abran, lo hagan al alza. Posteriormente, será, un día más, el comportamiento de los precios del gas y del petróleo los que determinen la tendencia que adoptan estos mercados durante el resto de la jornada, en un día en el que las agendas macroeconómica y empresarial son bastante livianas y en el que tendrá lugar el cuádruple vencimiento de los contratos de futuros y opciones sobre índices y acciones, lo que se conoce como “la Hora Bruja”, algo que siempre distorsiona el comportamiento de los mercados de contado.
Por lo demás, cabe destacar que esta madrugada las bolsas asiáticas han cerrado de forma mixta, con la japonesa cerrada por la celebración de una festividad local; que el dólar cede terreno con relación al resto de principales divisas, lo que indica cierta tranquilidad en los mercados; que el precio del crudo, como hemos señalado antes, cae; que el precio del oro sube ligeramente tras la fuerte caída de ayer y que el de la plata baja; y que los precios de las principales criptomonedas repuntan ligeramente, intentando recuperar algo de lo perdido durante la sesión del jueves.



