El aumento de los tipos a largo plazo disminuirá, pero no romperá la tendencia al alza

Benjamin Melman (Edmond de Rothschild AM) | En el reciente FOMC, la Fed mantuvo su política monetaria ultraexpansiva a pesar de que el Congreso acababa de aprobar un plan de estímulo masivo que provocó una fuerte revisión al alza de las previsiones de crecimiento de la Fed. Sin embargo, sólo una minoría de los miembros del comité está a favor de un endurecimiento en 2023. Además, la Fed sigue sin decir nada sobre el tipo de condiciones que llevarían a un tapering. Esto significa que la liquidez continuará expandiéndose durante al menos varios meses a pesar de un rebote significativo en el crecimiento.

El mercado de bonos estadounidenses está bajo presión

La Fed ha pasado rápidamente de intentar ejercer cierto control sobre la parte larga de la curva americana. Como resultado, los tipos a largo plazo de EE.UU. han vuelto rápidamente a la normalidad; la yield del bono americano a 10 años ha subido 80 puntos básicos desde principios de 2021. La gran pregunta es si un movimiento tan grande desestabilizará los mercados. Después de todo, las valoraciones actuales hacen que los índices parezcan algo frágiles. Sin embargo, por el momento hemos asistido a una rotación sectorial y de factores y, los valores cíclicos y de value han experimentado fuertes rebotes.

En cualquier caso, algunas cosas sugieren que los mercados de bonos estadounidenses podrían calmarse ahora. En primer lugar, el BCE y el banco central de Australia han mostrado su determinación de mantener los rendimientos de los bonos a largo en los niveles actuales, aumentando sus compras de bonos. Esto ampliará el diferencial entre el resto del mundo y EE.UU., aumentando efectivamente el atractivo de los bonos estadounidenses y, por lo tanto, aliviando la presión sobre los rendimientos del Tesoro. En segundo lugar, los rendimientos actuales en EE.UU. muestran que los inversores ya esperan entre 3 y 4 subidas para finales de 2023. Y, sin embargo, si el escenario de la Reserva Federal resulta ser correcto, no hay una mayoría del comité de política monetaria para ni siquiera una sola subida de tipos. En otras palabras, los mercados de bonos están anticipando movimientos que simplemente no están respaldados por las declaraciones de la Fed.

Aun así, no podemos descartar una nueva subida de los rendimientos de los bonos largos estadounidenses, aunque sólo sea porque los mercados de renta fija tienden a sobrepasarse. Y con la reapertura de la economía estadounidense empezando a tomar forma, también podríamos ver datos de inflación erráticos a corto plazo debido a un desfase entre la oferta y la demanda de ciertos bienes y servicios.

El entorno sigue siendo prometedor

No hemos cambiado nuestra postura de sobreponderar la renta variable. Como hemos explicado anteriormente, no es seguro que los tipos de los bonos a largo plazo en Estados Unidos sigan subiendo, especialmente al ritmo rápido que hemos visto recientemente. Una subida más gradual sería mucho más fácilmente aceptada por los inversores. En cualquier caso, no se produciría automáticamente una corrección del mercado, aunque los tipos siguieran subiendo. En el pasado hemos visto ventas en los mercados de renta variable cuando los inversores empezaron a tener en cuenta las subidas de tipos de la Reserva Federal -no hay ninguna posibilidad de que eso ocurra este año- o cuando las expectativas de inflación a largo plazo empezaron a parecer excesivas, es decir, por encima del 2,5% para la inflación a 10 años; en el 2,3% actual, eso está todavía muy lejos. Por consiguiente, este aumento en las yields de los bonos a largo plazo no nos parece que vaya a tener los desencadenantes habituales que probablemente afecten a todas las clases de activos. Sin embargo, la volatilidad podría volver. El S&P500 está actualmente muy sesgado hacia los valores más growth de larga duración, por lo que es naturalmente más sensible al aumento de los rendimientos de los bonos largos.

Por este motivo, hemos reducido la exposición a la renta variable estadounidense en favor de las acciones británicas. El descuento del mercado británico se ha ampliado desde el referéndum del Brexit y el hecho de que esté orientado hacia los valores de valor lo hace menos sensible a los tipos de interés. Además, la campaña de vacunación ha sido un éxito y el país ha pasado esencialmente la página del Brexit.

En cuanto a la renta fija, decidimos infraponderar los bonos en enero y mantenemos esta decisión. Creemos que es demasiado pronto para retomar el riesgo de duración. También consideramos que, en términos de construcción de carteras, la posibilidad de que las yields de los bonos a largo plazo sigan subiendo significa que los riesgos de la renta variable y de los bonos se sumarian en lugar de anularse mutuamente.