Renta 4 | El BCE mantuvo por unanimidad tipos en el 2% (tipo de depósito), a la vez que se refirió a los riesgos al alza sobre la inflación (a corto plazo por los mayores precios energéticos, mientras que a medio plazo dependerá de la duración e intensidad del conflicto) y a la baja en crecimiento por el conflicto en Oriente Medio.
El BCE considera que está en una buena situación para afrontar el shock actual, dado que la inflación previamente a la guerra se sitúa en torno al 2% y la economía mejora progresivamente, por lo que monitorizará la evolución de la situación (precios de energía, cuellos de botella, indicadores adelantados de ciclo como los PMIs) y tomará decisiones reunión a reunión, en función de los datos, sin ideas preconcebidas. El mercado descuenta entre 2 y 3 subidas de tipos en 2026 (+69 pb vs la ligera probabilidad de rebaja de tipos europeos que existía antes de la guerra), aunque desde Renta 4 Banco no vemos sentido a subir tipos para combatir un shock de oferta, en lo que podría suponer repetir los errores del pasado (subidas de tipos de Trichet en 2008 y 2011 en respuesta a los mayores precios del crudo, que luego hubo que recortar ante la Gran Crisis Financiera y la crisis de deuda europea).
El cuadro macro actualizado del BCE recoge información hasta el 11-marzo (cerca de 2 semanas de guerra), asume tipos de interés estables en 2026 y precios de crudo y gas sustancialmente superiores a los previstos en dic-25 (+30% y +57% respectivamente). Esto conduce a: 1) mayores previsiones de inflación, sobre todo para 2026, por encima del 2% objetivo tanto en tasa general (+7 décimas a 2,6%) ante el aumento de precios energéticos, y en menor medida para 2027 (+2 décimas a 2%) y 2028 (+1 décima a 2,1%), como en tasa subyacente hasta 2,3% (+1 décima) en 2026 (+3 décimas a 2,2% y +1 décima a 2,1% en 2027 y 2028 respectivamente), en la medida en que esperan que los mayores precios energéticos se trasladen a otros componentes del IPC y 2) se revisa a la baja la previsión de crecimiento del PIB, sobre todo para 2026 (-3 décimas a +0,9%) y en menor medida para 2027 (-1 décima +1,3%), 2028 estable (+1,4%), ante el potencial impacto negativo de la guerra (menor capacidad adquisitiva de los consumidores y menor confianza), y aún cuando sigue habiendo importantes apoyos al crecimiento, como son la buena situación del mercado de trabajo y el estímulo fiscal en defensa e infraestructuras.
Como ha ocurrido en otros “shocks”, el BCE presenta también dos escenarios alternativos de disrupción prolongada en el suministro energético, que no incluyen reacción ni de política monetaria ni fiscal, y donde el ejercicio reside en modificar los precios de crudo y gas del escenario base (90 usd/b y 50 eur/Mwh respectivamente): 1) escenario adverso (disrupción del 40% de la oferta, fundamentalmente por el bloqueo del Estrecho de Ormuz: precios suben más, a 120 usd/b y 90 eur/Mwh y luego se moderan a partir de 3T26) y 2) escenario severo (destrucción de infraestructura energética: precios suben aún más, a 150 usd/b y 110 eur/Mwh y se mantienen altos hasta recuperar la infraestructura en 1T27). Estos escenarios se traducirían en un pico de inflación en el escenario extremo del 6,3% (IPC 1T27), así como en una corta recesión.



