Link Securities | El Gobierno chino comunicó algunas magnitudes económicas del periodo enero-febrero de 2026:
Así, la producción industrial aumentó un 6,3% interanual en el periodo bimensual de enero y febrero, superando la previsión del 5% del consenso de analistas y del 5,2% del mes de diciembre. Los robots industriales, los smartphones y los circuitos integrados destacaron en esta magnitud. Las producciones de ordenadores personales, de paneles solares y del acero descendieron, mientras que la de vehículos de pasajeros se contrajo un 25,6%.
Por su lado, las ventas minoristas aumentaron un 2,8% interanual, frente al 2,1% que esperaba el consenso de analistas, y tras el repunte del 0,9% de diciembre. La tendencia al alza fue generalizada entre los bienes y servicios. Las subcategorías registraron resultado positivo, exceptuando las compras de automóviles, que fueron precedidas de unos datos débiles de CAAM, las compras de combustible y de los materiales de construcción.
La mayor sorpresa positiva provino de la inversión en capital fijo, que registró un incremento del 1,8%, frente a la caída récord esperada del 4,2%, y tras la caída sin precedentes del 3,8% de 2025, con la tendencia actual siendo la más fuerte desde el 1S2025. Las manufacturas registraron un aumento modesto del 3,1%, mientras que las infraestructuras aumentaron un sólido crecimiento del 11,4%. Gran parte de esta mejora se debió a la inversión inmobiliaria, que disminuyó su caída al 11,1%, desde el 17,2% de 2025 (también su mejor registro desde el 1S2025). No obstante, el titular contrastó con los factores clave, ya que las ventas comerciales de viviendas cayeron a un ritmo más acelerado, mientras que la financiación disponible se deterioró de forma notable. Los inicios de construcción de viviendas nuevas cayeron más del 2%.
La Oficina Nacional de Estadísticas (NBS) china describió los resultados como un rebote significativo, aunque no apuntó a nada de forma específica, mientras expresó su precaución sobre un impacto más profundo de las condiciones externas, de los riesgos geopolíticos, en un entorno de retos estructurales persistentes domésticos.



