Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Ayer asistimos a una sesión muy “dura” en las bolsas europeas, mercados que en dos días han cedido casi todo lo ganado en lo que va de ejercicio, tras cerrar sus principales índices la jornada con fuertes descensos, los mayores desde el mes de abril del año pasado, tras anunciar el presidente estadounidense, Donald Trump, la imposición de aranceles “recíprocos” a sus socios comerciales. De este modo la mayoría de estos índices han entrado en territorio de pull back, al haber caído entre un 5% y un 10% desde sus máximos recientes. No obstante, los índices terminaron la sesión algo por encima de sus niveles más bajos del día. A nivel sectorial ayer no hubo donde “esconderse”, ya que incluso los valores del sector del petróleo y gas cerraron a la baja, bajas que fueron lideradas por los bancos, las aseguradoras, las utilidades y los valores del sector de la distribución minorista. El nuevo repunte del precio del petróleo como, sobre todo, del precio del gas natural en Europa, consecuencia del cierre casi total del estrecho de Ormuz por la intensificación del conflicto entre EEUU, Israel e Irán, tuvieron un impacto muy negativo en la moral de los inversores. Europa es un continente absolutamente dependiente en términos energéticos, por lo que el fuerte repunte de los precios de estos productos amenaza con impulsar la inflación en la región y lastrar la recuperación económica en marcha, lo que provocó ayer la reducción acelerada de posiciones de riesgo por parte de los inversores, reducción que afectó más a los activos donde éstos mantienen mayores plusvalías latentes.
Los bonos, como también ocurrió el lunes, también sufrieron las ventas por parte de los inversores, lo que provocó un nuevo y sensible repunte de sus rendimientos, ya que éstos temen que los bancos centrales se vean incapaces de seguir bajando sus tipos y, de consolidarse los precios energéticos a estos niveles, los inversores incluso comienzan a barajar la posibilidad de que se vean forzados a subirlos. Además, ayer otros activos que habían subido mucho en los últimos meses, como es el caso del oro y de la plata, también cayeron con fuerza, al igual, y a diferencia del lunes, que las criptomonedas.
En Wall Street, los principales índices también terminaron el día con caídas, aunque muy inferiores a las experimentadas por los índices europeos, y lejos de sus niveles más bajos del día. Como también ocurrió en la sesión del lunes, tras un inicio muy negativo, los inversores aprovecharon las caídas en muchos valores para tomar nuevas posiciones. A ello también ayudó el hecho de que el incremento del precio del crudo se moderara tras declarar el presidente Trump que, de ser necesario, la Armada estadounidense comenzaría a escoltar petroleros a través del Estrecho de Ormuz lo antes posible. Además, la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (IFDC) dijo que ofrecerá seguros y garantías contra riesgos políticos a las empresas de comercio marítimo que transiten por el Golfo. En este mercado también todos los sectores cerraron ayer a la baja, liderados por los valores del sector de materiales, por los industriales y por algunos tecnológicos, concretamente los semiconductores fabricantes de memorias, que habían experimentado fuertes revalorizaciones en los últimos meses.
Hoy la sesión seguirá muy condicionada por los acontecimientos en Oriente Medio, donde cada vez parece mayor la posibilidad de que el conflicto se extienda a otros países tras los ataques perpetrados por Irán a algunos sus vecinos árabes. La reactivación del tráfico a través de Ormuz se nos antoja clave para que se estabilicen los precios del petróleo y el gas y, con ello, los mercados financieros mundiales. Entendemos que muchos inversores, como se pudo comprobar ayer, hayan entrado en “pánico”, pero en este sentido cabe recordar que históricamente en este tipo de situaciones precipitarse puede salir caro ya que, cuando se estabiliza la situación, los mercados suelen rebotar con fuerza.
Por lo demás, y centrándonos en la agenda macroeconómica del día, cabe destacar que hoy la consultora S&P Global publica las lecturas finales de febrero de los índices de gestores de compra del sector servicios, los PMIs servicios, en la Eurozona, sus principales economías, el Reino Unido y EEUU. Además, en este último país the Institute for Supply Management (ISM) dará a conocer un índice similar, el ISM servicios, también del mes de febrero. Se espera que todas estas economías, en las que el sector servicios mantiene un peso relativo muy elevado, hayan seguido expandiéndose en el citado mes a un ritmo moderado.
Para empezar, esperamos que hoy las bolsas europeas abran de forma mixta, con algunas ligeramente a la baja, pero con descensos en principio más moderados que los experimentados en los últimos días, con los inversores muy pendientes de las noticias que vayan surgiendo sobre la evolución del conflicto en Oriente Medio y del comportamiento de los precios del petróleo y del gas, que seguirán ejerciendo como “termómetros” de la situación.
Por lo demás, cabe destacar que esta madrugada las bolsas asiáticas, continente también muy dependiente desde un punto de vista energético, han cerrado con fuertes caídas, lideradas por la de Corea del Sur, con el índice KOSPI habiendo entrado en corrección técnica, tras ceder más del 10% desde sus recientes máximos. El dólar, por su parte, sigue subiendo, ejerciendo de verdadero activo refugio, aunque de forma más moderada que en sesiones precedentes; a su vez, el precio del petróleo también continúa subiendo, mientras que, tanto el precio del oro como el de la plata recuperan tímidamente algo de lo cedido AYER. Finalmente, señalar que las principales criptomonedas vienen a la baja, aunque de forma moderada.



