Un IPC más pegajoso en Alemania

alemania_ampelmann

Intermoney | Habiendo traspasado ya el ecuador de la semana, las comparecencias de los funcionarios de
nuestro banco ponían de relieve que tienen ganas de flexibilizar su política,
pero esto no es ni mucho menos un ejercicio tan sencillo. A las palabras de Lane o Villeroy que ya comentamos a principios de semana, se les contraponen las voces que generalmente son más duras, como la del holandés Knot, aunque el holandés se mostraban menos beligerante que a lo que nos tenía habituados. No sólo en lo concerniente al recorte de junio donde en eso no hay debate, sino al señalar que los modelos económicos que equilibran la necesidad de reducir la inflación sin un gran coste en términos de pérdida de producción sugieren que el tipo de interés oficial debería
bajar entre tres y cuatro veces este año.

Aun así, sigue manteniendo cierta cautela ya que la resistencia de los salarios hace probable que la desaceleración prevista sea “accidentada” y por eso tienen que evitar cualquier compromiso sobre una futura senda específica de tipos. Dejaba caer que las reuniones de junio, septiembre y diciembre podrían ser clave, ya que gran parte de los datos más significativos utilizados para justificar los movimientos de política sólo se publican una vez al trimestre. Desde IM apuntamos a que la facilidad de depósito se situará en el 3,25% en la última reunión del presente año, aunque entra en nuestro escenario incluso una subida menos.

En este sentido, los datos de la encuesta de crédito que conocíamos el miércoles ponen de relieve que el lastre sobre el gasto proveniente de la provisión de crédito sigue disminuyendo, alimentando a las voces que apuestan por un mayor gradualismo. La tasa de crecimiento anual del agregado monetario amplio M3 aumentó hasta el 1,3% en abril de 2024 desde el 0,9% de marzo. Como decimos, el informe puede dar a entender una reducción de la necesidad del BCE de relajar rápidamente la política monetaria a medida que el peor impacto de la subida de tipos sobre los préstamos bancarios y el crecimiento monetario ha pasado ya.

Destacaba que la tasa de crecimiento interanual de los préstamos ajustados al sector privado se situó en el 0,9% en abril, frente al 0,8% en marzo. Entre los sectores prestatarios, los préstamos ajustados a los hogares se situaban en el 0,2% a. en abril, sin cambios con respecto al mes anterior, mientras que la tasa de crecimiento interanual de los préstamos ajustados a las sociedades no financieras se situó en el 0,3% en abril, frente al 0,4%. % en marzo. Estos datos son interesantes porque demuestran que hay una injerencia de los tipos altos en el crédito y
que las condiciones financieras están relativamente contenidas a pesar de su leve incremento.

Siguiendo con los datos macro en la zona euro, Alemania era la primera en dar a conocer sus IPCA preliminares de mayo y nos dejaba un sabor agridulce. Aunque la lectura interanual ascendía cuatro décimas hasta el +2,8% a., mes a mes los precios sólo ascendían, como esperábamos, en dos décimas, cortando así tres meses seguidos de aumentos del +0,6% a. Eso no quita que la lectura pueda ser problemática en algunos aspectos, ya que ilustran el impacto actual de los efectos de base y las medidas gubernamentales anteriores sobre la inflación actual. Cuando los miembros más duros como el propio Nagel avisaban de que las siguientes fases del proceso desinflacionario serían un camino con más baches, podemos entender una lectura como la de hoy, que muestra una inflación más pegajosa, por usar el término que se ha puesto de moda.

Por otro lado, y aunque habrá que esperar a que la lectura final lo confirme, se espera que la tasa de inflación subyacente, sea del +3,0% a. manteniéndose sin cambios desde el mes pasado.

Aunque decepcionaba más el acelerón de los precios de los servicios en el mes de mayo (3,9% frente 3,4% ant.). El incremento en el precio de los servicios este mes es en buena medida consecuencia de la inversión del efecto base de la introducción el año pasado de un transporte público subvencionado. Y es que las miradas se dirigen más a los precios de los servicios, por lo que entendemos la reacción negativa del mercado. El rendimiento de la deuda alemana a 10 años aumentó en casi diez puntos básicos, situándose en 2,69%, su nivel más alto desde
noviembre.
El 2 años escalaba en +4,3 p.b. hasta el 3,09%. Las ventas se extendían a otros países como Francia, donde el 10 años veía aumentar su rentabilidad en 10 p.b. (3,17%) o Italia, cuyo papel a 10 años volvía a romper al alza el umbral del 4%.

A pesar de esta reversión del IPC en mayo, los datos del miércoles también nos dejaban ver que el consumidor alemán se ha seguido mostrando más optimista. Los indicadores de sentimiento en la economía alemana llevan meses ascendiendo, y frente a unos IFO de mayo que decepcionaban este lunes, nosotros lo hemos visto más como algo esporádico que una reversión en la tendencia positiva. De hecho, este miércoles, en línea con lo que esperábamos, la confianza del consumidor germano volvió a aumentar en base al indicador Gfk. En las
previsiones de junio, el indicador escaló a -20,9 puntos, aumentando 3,1 puntos respecto al mes anterior de -24,0 puntos. Las esperanzas de los ciudadanos en una recuperación de la economía alemana a lo largo de este año son mucho más optimistas. El indicador de expectativas económicas tuvo un aumento significativo, con un avance de 9,1 puntos, lo que lo situaba en 9,8 puntos. Esto va en línea con otros indicadores adelantados como los PMI o incluso los propios IFO, que a pesar de estancarse el subíndice de expectativas volvía a avanzar.

Como decimos, no nos pilla por sorpresa y es que ya venimos comentando los últimos meses que aunque aún sometida a ciertos riesgos, la locomotora europea empieza a ver la luz al final del tortuoso túnel en el que ha estado desde que el BCE empezó a endurecer su política monetaria y la actividad se fue desplazando desde la industria a los servicios. Ahora la situación difiere, con los salarios reales aumentando, el BCE cada vez más cerca de su primer recorte y un comercio exterior que se muestra más resistente de lo que podíamos presuponer en un entorno como este.

Respecto a los ingresos, un mercado laboral sólido, mayores prestaciones de las pensiones públicas y la desinflación avanzando es la fuente de que las expectativas de ingresos se mantengan claramente al alza, subiendo por cuarto mes consecutivo hasta niveles que no se veían desde antes de la guerra de Ucrania. Es cierto que nos gustaría ver esto acompañado de un aumento en la disposición a comprar, que ascendió muy modestamente. Pero tenemos que tener en cuenta la naturaleza tradicionalmente conservadora del consumidor alemán, que ya hemos señalado en anteriores ocasiones.