Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | En una sesión muy volátil, que fue de menos a más y de más a mucho menos, los principales índices bursátiles europeos cerraron ayer con fuertes descensos, cediendo casi todo lo avanzado en la sesión precedente. Las recientes caídas de estos índices, producto del fuerte incremento de los precios energéticos tras el inicio el pasado fin de semana de la guerra entre EEUU e Israel con Irán, han llevado a la mayoría de los mismos a entrar en números rojos en lo que va de año, con descensos en casi todos los casos superiores al 6%. Ayer tras un inicio de sesión dubitativo, las noticias sobre el posible interés de Irán por negociar llevaron a los índices europeos a subir con fuerza, alcanzando a media mañana sus niveles más altos del día. Posteriormente, la noticia de que Irán había atacado a un petrolero y de que el estrecho de Ormuz estaba cerrado de facto, lo que provocó un fuerte repunte del precio del crudo, unido a la negativa apertura de Wall Street, hizo que los índices europeos se giraran a la baja, cediendo en poco tiempo todo lo ganado hasta ese momento, arrastrados por los valores de corte más cíclico, tales como relacionados con las materias primas minerales, los industriales, los de ocio y turismo y los bancos. En estos mercados únicamente el sector de media fue capaz de cerrar el día en positivo.
Por su parte, los bonos volvieron a sufrir las ventas de los inversores en los mercados europeos, lastrados por el fuerte incremento del precio del crudo, que ayer en su variedad estadounidense WTI experimentó su mayor alza en una sesión desde el 14 de mayo de 2020, cerrando el día al nivel más alto desde junio de 2024. En unos días esta variable ha subido cerca del 20%, incrementando los ”peores” temores de los inversores: que el impacto inflacionista del aumento de los precios energéticos fuerce a los bancos centrales a aumentar sus tasas de interés, lo que terminaría teniendo, además, un impacto muy negativo en el crecimiento económico.
En Wall Street la sesión de ayer también terminó a la baja aunque, como viene siendo la norma desde que comenzó el conflicto en Oriente Medio, tras un inicio de sesión muy negativo, los inversores aprovecharon los recortes para tomar nuevas posiciones, lo que permitió nuevamente e a los índices cerrar la sesión muy lejos de sus niveles más bajos del día. AYER fueron los valores del sector de la energía, los tecnológicos, concretamente las compañías de software, y los de consumo discrecional los únicos que cerraron con ganancias, mientras que, en sentido contrario, fueron los de consumo básico, los de materiales y los industriales los que peor lo hicieron, hecho éste que provocó que durante la sesión el Dow Jones mostrase un comportamiento relativo sensiblemente peor al del S&P 500 y al del Nasdaq Composite, debido a la composición del índice.
Ayer otros activos como el oro, la plata y las criptomonedas también cerraron a la baja, mientras que el dólar volvió a ejercer como refugio, revalorizándose con relación al resto de principales divisas.
Hoy la atención de los inversores seguirá centrada en las noticias que vayan surgiendo sobre la evolución del conflicto en Oriente Medio. La tesis general es que éste va a durar poco y que los precios de la energía volverán a bajar, lo que impedirá que el repunte de la inflación se consolide. El riesgo es que esta hipótesis no se cumpla, y que el conflicto se alargue, manteniendo el estrecho de Ormuz cerrado por más tiempo del esperado. Este escenario entendemos que no interesa a nadie, incluido a Irán, cuya única fuente de ingresos es la venta de petróleo, por lo que “esperamos” que no se cumpla. Pero hoy, además, los inversores tienen otra importante cita, ya que esta tarde se dará a conocer en EEUU el informe de empleo no agrícola del mes de febrero, informe que se espera confirme que esta economía sigue creando puestos de trabajo a un ritmo moderado y que la tasa de desempleo se mantiene muy baja en términos relativos históricos, en el 4,3%-4,4%. Ayer la publicación de las cifras de peticiones iniciales de subsidios de desempleo, una buena aproximación a la evolución del paro semanal en EEUU, vino a confirmar la estabilidad del mercado laboral en el país. Unas cifras mejores de lo esperado creemos que serán recibidas con alivio y, por ello, de forma positiva, en los mercados.
Para empezar la sesión de hoy, esperamos que los índices europeos abran al alza, intentando recuperarse de las caídas que experimentaron ayer, animados por el hecho de que el precio del petróleo parece haberse estabilizado. Posteriormente, y como viene siendo lo normal en estos últimos días, serán las noticias que surjan sobre la evolución del conflicto en Oriente Medio lo que “mueva” las bolsas, en un sentido o en otro. Por la tarde, será el informe de empleo no agrícola estadounidense de febrero el que determine en gran medida la tendencia que adoptan los índices al cierre de la semana. Por lo demás, cabe comentar que esta madrugada la mayoría de las bolsas asiáticas han cerrado con ligeros avances; que los rendimientos de los bonos no muestran variaciones significativas; que el dólar parece haberse estabilizado; que el precio del crudo baja ligeramente; que tanto el precio del oro como el de la plata suben; y que los precios de las principales criptodivisas ceden algo de terreno.



