Juan J. Fdez-Figares | Tras una semana en la que el conflicto de Oriente Medio siguió determinando el comportamiento de las bolsas europeas y estadounidenses, que fueron de más a menos durante la misma, con las primeras siendo capaces de cerrar la semana con ligeros avances y las segundas empalmando su quinta semana consecutiva de pérdidas, con el Nasdaq Composite y el Dow Jones entrando en corrección técnica -han cedido más del 10% desde sus últimos máximos-, uniéndose de esta forma a varios de los principales índices bursátiles europeos, los inversores afrontan a partir de hoy una nueva semana que será más corta de la habitual, ya que el viernes las bolsas occidentales cierran por la celebración del Viernes Santo. No obstante, y además de la guerra de Irán, los inversores deberán hacer frente durante la misma a una agenda macroeconómica intensa, donde destaca principalmente la publicación de las lecturas preliminares de marzo de la inflación en las principales economías de la Eurozona y en la región en su conjunto, variable que se espera ya muestre el impacto de la fuerte alza que han experimentado los precios de la energía a nivel mundial desde el comienzo del conflicto de Oriente Medio. Además, en EEUU se darán a conocer las ventas minoristas de febrero (miércoles), mientras que el viernes se publicará el informe de empleo no agrícola del mes de marzo, cuya reacción al mismo no se reflejará en los mercados hasta la semana que viene. No obstante, serán las noticias que lleguen sobre la evolución del conflicto de Oriente Medio las que seguirán condicionando, para bien o para mal, la marcha de los mercados. En este sentido señalar que ayer el presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a mostrarse optimista sobre la marcha de las negociaciones con Irán. Si bien todo parece indicar que Trump está “deseando” cerrar este tema cuanto antes, no parece que vaya a ser tan sencillo, ya que Irán, a pesar de estar acorralado, tiene cartas importantes en la mano, especialmente el cierre del estrecho de Ormuz. Además, la reciente entrada en el conflicto de los rebeldes yemeníes Hutíes da una nueva dimensión al conflicto, ya que amenaza con condicionar también el paso por el Mar Rojo. Es por ello que los “positivos” mensajes de Trump no terminan de calar entre los inversores, que los escuchan con escepticismo, más aún teniendo en cuenta que, por otro lado, se viene hablando mucho de una potencial intervención terrestre de EEUU en Irán, con lo que la guerra entraría en una nueva fase, mucho más peligrosa y duradera.
Por todo ello, vemos complicado que, salvo noticias sobre negociaciones “reales” entre las partes, los mercados de bonos y de acciones, que ya empiezan a descontar un conflicto más largo de lo inicialmente previsto y unos precios energéticos más elevados por más tiempo, cambien su actual tendencia bajista en el corto plazo. Así, para que los muchos índices que han entrado en corrección técnica sean capaces de salir de ella -deberán recuperar más del 10% desde el mínimo que lleguen a marcar-, las cosas en Irán deberán mejorar sustancialmente, especialmente en lo que hace referencia al estrecho de Ormuz, que deberá volver a funcionar sin restricciones.
Para empezar la semana, y en un día en el que la agenda macro contiene, entre otras citas, la publicación en Alemania de la lectura preliminar del IPC de marzo, que se espera haya repuntado con fuerza, esperamos que hoy los principales índices europeos abran a la baja, lastrados por el nuevo repunte que está experimentando el precio del crudo esta madrugada, con el de la variedad Brent ya por encima de los $ 115 el barril. Posteriormente, serán las noticias que lleguen sobre la guerra de Irán y el comportamiento de Wall Street cuando abra esta tarde lo que determine la tendencia con la que cierran la sesión las bolsas europeas.
Por lo demás, comentar que esta madrugada las principales bolsas asiáticas han cerrado en su mayoría a la baja, lastradas por los valores del sector tecnológico; que el dólar cede algo de terreno frente al resto de principales divisas; que los precios de los bonos suben ligeramente y sus rendimientos bajan; que el precio del crudo sigue al alza; que tanto el precio del oro como el de la plata repuntan; y que los precios de las principales criptomonedas suben con cierta intensidad.



