Situación compleja: se negocia una tregua, pero simultáneamente se intensifican las amenazas

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Renta 4 | Apertura negativa en los principales índices (futuros Eurostoxx 50 -0,9%, DAX -0,8%, Nasdaq 100 -0,4% y S&P -0,3%) y el barril del Bret escalando +2% superando nuevamente la cota de 100 usd/brl.

Irán rechazó rotundamente el plan de 15 puntos presentado por Estados Unidos (que incluiría el desmantelamiento del programa nuclear iraní, y utilizar a cambio un arsenal reducido de misiles para defensa propia) y estableció en su lugar 5 condiciones para finalizar la guerra, entre las que figuran: el reconocimiento internacional de la autoridad de Irán sobre el Estrecho de Ormuz, reparaciones de guerra y garantías de que Estados Unidos e Israel no reanudarán sus ataques.

Mientras se discute si se negocia la paz, se mantienen los ataques: de Irán a Israel y los estados del Golfo Pérsico, a la vez que una central nuclear iraní volvió a ser atacada. Adicionalmente y según varios congresistas en Estados Unidos se estaría preparando una incursión terrestre con el fin de controlar la costa de Irán frente al estrecho y facilitar la navegación por el mismo. En respuesta a estos planes, Irán ha afirmado que cualquier incursión enemiga en su territorio tendría como respuesta el ataque inminente a las monarquías del golfo, las cuales han servido de plataforma durante décadas a la presencia militar estadounidense.

La situación continúa siendo compleja, parece claro que ambas partes tienen motivos para desear el fin al conflicto, no obstante, mientras buscan una solución pactada, por un lado, por el otro preparan sus estrategias militares para atacar a su enemigo, y las estrategias negociadoras de hoy día son extremas.

A nivel de bancos centrales, hoy tendremos reunión del Banco de Noruega, que esperamos que mantenga tipos en el 4% (y con el mercado descontando +25 pb en 2026 vs previsión de mantenimiento antes del inicio del conflicto), en una actitud de “esperar y ver” cómo evoluciona la guerra en Oriente Medio y cuál es su impacto en inflación y crecimiento, al igual que han hecho otros bancos centrales.

En este sentido, ayer el economista jefe del BCE, Phillip Lane, afirmó que en el escenario base, los impactos indirectos y efectos de segunda ronda serían limitados, aunque crecientes en función de la duración e intensidad de la disrupción energética. Actualmente el mercado descuenta entre 2 y 3 subidas de 25pb para 2026 (+68 pb) vs ningún movimiento previsto antes de la guerra.Para la próxima reunión (30-abril), la probabilidad de +25 pb es del 60%, aunque a principios de semana llegó a superar el 100%, por lo que las negociaciones están moderando ligeramente los temores a más inflación y mayores tipos.

Por su parte, se mantienen las previsiones de entre 2 y 3 subidas de tipos para el Banco de Inglaterra en 2026 (vs 2 bajadas previstas antes del conflicto), teniendo en cuenta queincluso antes del shock actual los datos de inflación superaban los objetivos de medio plazo, tal y como pudimos ver ayer en el IPC de febrero (3% general, 3,2% subyacente y 4,3% servicios), y donde las expectativas a corto plazo siguen repuntando (IPC general 3,5% en marzo).

Hoy en el plano macro las referencias serán limitadas, en Alemania la encuesta de confianza del consumidor GfK de abril previsiblemente empeorará (-27,3e vs -24,7 anterior), en línea con otros indicadores adelantados de ciclo que ya empiezan a reflejar la incertidumbre que genera la guerra (ayer encuesta empresarial IFO con fuerte caída en el componente de expectativas, en una economía con una industria particularmente intensiva en energía, aunque el contrapeso positivo lo seguirá poniendo el fuerte estímulo fiscal previsto en defensa e infraestructuras). Además, en EE.UU. tendremos datos de desempleo semanal (210.000e vs 205.000 anterior).