Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | En una sesión que fue de más a mucho menos, los principales índices bursátiles europeos cerraron ayer en su mayoría a la baja, tras darse la vuelta por la tarde, lastrados por el muy negativo inicio de la sesión en Wall Street, algo sobre lo que luego elaboraremos. Cabe destacar que ayer fue el sector tecnológico el que peor se comportó en las bolsas europeas, lastrado sobre todo por la fuerte caída que experimentaron las acciones de la compañía alemana SAP (SAP-US), cuya cotización llegó a ceder por momento más del 15%. A los inversores no les gustó la ralentización del crecimiento de su negocio en la nube lo que, unido al hecho de que las compañías de software pueden ser de las más perjudicadas por la expansión de la Inteligencia Artificial (IA), provocó esta radical reacción del valor en bolsa, reacción que consideramos algo exagerada.
Sin embargo, el resto del mercado se estaba comportando de forma bastante positiva hasta que Wall Street comenzó su sesión. Rápidamente las ventas en las bolsas estadounidenses se fueron acelerando, lideradas por las fuertes caídas de los valores del sector tecnológico, con las acciones de Microsoft (MSFT-US), cediendo más del 10%, otra compañía damnificada por la publicación de unos resultados que no terminaron de convencer a los inversores, que parece que han puesto el listón muy alto, aunque de forma selectiva. En seguida las fuertes caídas en Wall Street se extendieron rápidamente a las bolsas europeas y a otros activos, incluidos el oro y la plata, cuyos precios llegaron a caer con fuerza en un momento determinado, producto de las tomas de beneficios, así como a las criptomonedas.
Detrás de este negativo comportamiento inicial de Wall Street hubo tres factores, principalmente: i) las dudas que vuelven a plantearse los inversores sobre la rentabilidad a corto/medio plazo de las grandes inversiones en IA; ii) la cada vez mayor tensión en Oriente Medio, con el presidente estadounidense “renovando” sus amenazas contra el régimen iraní, lo que ha provocado un fuerte repunte del precio del crudo, lo que puede terminar impulsando nuevamente la inflación al alza; y iii) la posibilidad de que el gobierno federal se volviera a quedar sin financiación a finales de mes y tuviera que cerrar nuevamente -tras el cierre se anunció un acuerdo entre el Gobierno y el Senado para impedir que así ocurra-.
No obstante, los principales índices bursátiles estadounidenses fueron capaces de recuperar durante las últimas horas de la sesión una parte muy significativa de las caídas, cerrando de forma mixta, con el Dow Jones ligeramente en positivo, el S&P 500 con una pequeña pérdida y el Nasdaq Composite con una caída del 0,7%, muy inferior a la del 2,5% que llegó a alcanzar por momentos.
Hoy, y en un día en el que la agenda macroeconómica presenta citas interesantes como la publicación en la Eurozona y en algunas de sus principales economías de la primera estimación del PIB del 4T2025, así como la del índice de precios de la producción (IPP) de Estados Unidos, correspondiente al mes de diciembre, será la elección del nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed) la que centre toda la atención de los inversores. Así, Trump anunció ayer por la noche que hoy daría a conocer el que, si el Senado lo aprueba, será el sustituto de Powell al frente de la institución. En este sentido, señalar que ayer se filtró que los asesores de Trump han sido informados de que se espera que escoja a Kevin Warsh, un ex gobernador del banco central -fue elegido por el presidente Bush- que se ha convertido en crítico del organismo en los últimos años y que ya fue candidato al puesto cuando Trump escogió a Powell. Las expectativas de los inversores pasan por que, sea quien sea el elegido, éste actúe con rapidez para implementar las demandas de Trump de bajar los tipos de interés. En principio, los mercados de futuros indican que, en general, los inversores apuestan por que la Fed mantendrá estables los tipos de interés hasta que un nuevo presidente asuma el cargo en mayo, apostando por una nueva rebaja de los mismos en junio. No obstante, el comportamiento de la inflación hasta entonces seguirá siendo clave para que se cumplan “los deseos” de los mercados.
Para empezar, esperamos que hoy los índices bursátiles europeos abran ligeramente al alza, intentando recuperarse de los descensos que experimentaron durante las últimas horas de la sesión de ayer, en un día en el que, como hemos señalado, será el anuncio de la elección del nuevo presidente de la Fed lo que, en principio, monopolice la atención de los inversores. Decir, por otra parte, que esta madrugada las principales bolsas asiáticas han cerrado a la baja; que el dólar recupera terreno frente al resto de principales divisas; que los precios del crudo, del oro y de la plata caen con fuerza desde sus máximos recientes, especialmente los de estas dos últimas materias primas, lo que entendemos que lastrará hoy en las bolsas europeas el comportamiento de las compañías relacionadas con las materias primas minerales y con el petróleo; y que los precios de las grandes criptomonedas también ceden con fuerza.



