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Lunes, 23 de octubre de 2017
Publicado en INTERNACIONAL Jueves, 11 de mayo de 2017 00:00

BCE: revisión al alza de las previsiones y mantenimiento del discurso y los estímulos

Intermoney | En la zona euro, el arranque del año mejoraba las expectativas atesoradas a finales de 2016 y los riesgos en la esfera política no tomaban forma, jugando a favor de la estabilidad financiera.

 

Unas cuestiones que pueden llevar a descontar cambios de cierta importancia en la actualización de las previsiones de la Comisión Europea para la UEM en el día de hoy. No obstante, sus previsiones de invierno eran acordes con un escenario sin grandes sobresaltos como el actual, a pesar de su sesgo prudente.

 

En otras palabras, asistiremos a mínimos ajustes que pueden derivar en una ligera revisión al alza del crecimiento previsto para la zona euro en 2017 frente al 1,6% previsto en febrero, quedando sin cambios el 1,8% adelantado para 2018. Por su parte, en lo que a inflación se refiere, el 1,7% estimado para este año se perfila adecuado y los cambios al alza deberían afectar al 1,4% esbozado para el IPC en el próximo ejercicio.

 

Como podemos apreciar, la escasez de novedades será extrapolable a las previsiones de los organismos oficiales y, también, al Boletín Económico del BCE. En el campo de nuestro banco central, debemos quedarnos con las últimas palabras de Draghi y su reconocimiento respecto a que los riesgos para el crecimiento de la UEM se equilibran y, con ello, se muestran menos probables los llamados riesgos de cola. Un mensaje más importante de lo que parece y acorde con nuestras expectativas de un cambio de cierta importancia del lenguaje de nuestra autoridad monetaria en junio. Sin embargo, esto no es incompatible con la reafirmación de la continuidad de las compras de activos a razón de 60.000 millones de euros al mes hasta diciembre y su progresivo retiro en 2018.

 

En la anterior línea, tampoco deben esperarse cambios en la implementación de las mencionadas compras en el corto plazo, como recordaba el propio Draghi: “Algunos miembros del Consejo de Gobierno piensan que (las reglas) podrían ser cambiadas, pero la mayoría del Consejo ha apoyado, muchas veces, el mantenimiento de las reglas tal y como están” y “Nuestro programa funciona sin problemas. Tenemos la intención de seguir nuestras reglas”.

 

No se atisban cambios en las compras del BCE que mantienen anestesiados a los mercados y tampoco se observan detonantes para asistir a grandes cambios en la deuda soberana en euros. Mientras tanto, en Estados Unidos, asistiremos a la estabilidad de las tasas interanuales de los precios de producción y a unas peticiones semanales de desempleo que pueden seguir considerándose como muy bajas.

 

Así, cobra mayor interés el reconocimiento por parte del Secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, de la imposibilidad de alcanzar el objetivo de crecimiento del 3% este año. Una circunstancia que no es ninguna sorpresa ya que ni los más optimistas cotizaban este hecho; otra cuestión es que el mencionado reconocimiento se veía acompañado de la explicitación de los retrasos para aprobar en el Congreso las medidas anunciadas. De forma que Gross, simplemente, apuntaba que el objetivo del 3% se alcanzará un año después de la completa implementación de los estímulos, lo cual viene a señalar que la prudencia hacia el crecimiento de Estados Unidos es obligada aunque esto no pondrá en entredicho el tono tranquilo de la jornada de hoy en los mercados americanos.

 

A diferencia de Estados Unidos y Europa continental, el día será mucho más ajetreado en Reino Unido donde conoceremos el retroceso de la producción industrial en marzo y el retorno al crecimiento de la construcción en el mismo mes. No obstante, las miradas realmente estarán puestas en la reunión de política monetaria del BoE y en la publicación de su Informe de Inflación.

 

En el encuentro de marzo, un miembro del Consejo votó a favor de subir los tipos en 25 p.b y las actas de dicha cita recogían que para algunos consejeros serían necesarias pocas noticias positivas más en el frente de la inflación y el crecimiento para justificar una subida de tipos. La cuestión es que el PIB británico ha desacelerado de forma relevante en el 1tr17 y los datos demandan cierta prudencia hacia el futuro, lo cual puede llevar a que en el BoE domine la estrategia de “esperar y ver” y lo más relevante sea la actualización de las estimaciones de la entidad para Reino Unido.  

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