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Domingo, 05 de abril de 2020

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Publicado en INTERNACIONAL Martes, 25 de febrero de 2020 00:00

Un tercio de la producción de Italia son bienes intermedios, cualquier disrupción en la actividad generaría un trastorno para la industria europea

Intermoney | La evolución del coronavirus fuera de las fronteras de China marcará el devenir de los mercados y, desgraciadamente, estamos ante una cuestión que no admite previsiones certeras ni a corto ni a medio plazo.

 

 

 

No obstante, la atención se centrará en los distintos cálculos sobre el potencial impacto de la crisis sanitaria, los cuales estarán sujetos a un elevado grado de incertidumbre que les restará valor. Por lo tanto, resulta más valioso el simple hecho de exponer la importancia económica de los países y sectores más afectados por la enfermedad con el fin de que cada cual pueda alimentar sus propios escenarios.

 

En primer lugar, se impone abordar cuál es la relevancia económica de los principales países afectados por los temores relativos al coronavirus. En 2019, las tres principales economías mundiales explicaron el 47,4% de un PIB global que ascendió a 87.000 mm. $, dividiéndose dicho porcentaje de la siguiente forma: 25% Estados Unidos (21.743 mm. $), 16,4% China (14.230 mm. $) y 6,1% Japón (5.289 mm. $). Afortunadamente, entre las principales potencias mundiales, Estados Unidos seguiría quedando al margen de la crisis sanitaria, aunque se contabilicen algunos casos de coronavirus en el país, y su economía se muestra saludable, como así será recordado hoy por el avance de la confianza de los consumidores del Conference Board hasta rondar cifras de 132 en febrero.

 

Luego, las cifras que importan son las relativas a Asia, donde se concentra la crisis sanitaria. Los emergentes asiáticos suman casi el 23,5% del PIB mundial y las naciones desarrolladas del área (Corea del Sur, Taiwán y Singapur) otro 9%. De forma que, en conjunto, el área más expuesta a los actuales riesgos sanitarios explicaría cerca del 33% del PIB global; cifra que aumentaría de forma destacada, si tomamos valores en base a la paridad de poder adquisitivo. No obstante, lo más importante es que los países citados han explicado algo más de la mitad del crecimiento global en los últimos años y, además, conforman la gran fábrica del mundo.

 

En cuanto a Europa, la crisis sanitaria ha golpeado de lleno a Italia; país que ya atesoraba una de las economías más débiles del continente y, de hecho, su PIB en términos interanuales se encuentra estancado y sus niveles del 4tr19 eran ligeramente inferiores a los registrados a finales de 2017. En este sentido, el PIB transalpino entraba en 2020 con un efecto arrastre negativo del -0,2%, en otras palabras, si sus datos de PIB permanecieran estancados durante todo el año respecto a las cifras del 4tr19, su economía decrecería un -0,2% en el presente año.

 

El problema para la Eurozona radica en que Italia representa la tercera economía del área, al explicar cerca del 15% de su PIB y sumar 1,7 billones de euros en 2019, y ésta se ve abocada al retroceso de la actividad en el 1tr20 como consecuencia de los últimos acontecimientos que lastrarán, al menos, el comportamiento del sector turístico. Un sector estratégico para el país como demuestran sus cifras. Por ejemplo, en 2018, el saldo positivo del turismo en la balanza de pagos alcanzó 16.228 mill. € que resultaron equivalentes al 1,4% del PIB. No obstante, esta cifra da una imagen sesgada del sector que minusvalora su relevancia, dado que partiendo de la última Cuenta Satélite del Turismo agregada por Eurostat, podemos apuntar que el consumo turístico en Italia ascendió a 146.334 mill. € divididos de la siguiente forma: turismo doméstico 64.230 mill. €, turismo extranjero 48.148 mill. € y otras componentes del turismo 33.956 mill. €.

 

Por lo tanto, la caída del turismo pasará factura a la economía italiana, si bien al resto de los socios europeos debe importarles más las potenciales disrupciones en la industria transalpina: la segunda mayor de Europa. La industria manufacturera de Italia representa un sector de más de 260 mm. € que explica el 15,5% del PIB nacional, si bien la clave para sus socios europeos estriba en que casi un tercio de su producción son bienes intermedios. Por lo tanto, cualquier disrupción en la actividad fabril de Italia generaría un gran trastorno para la industria manufacturera europea y, desgraciadamente, el grueso de los casos de coronavirus se da en el norte del país: el corazón industrial italiano.

 

En cuanto a las actividades más afectadas a escala global, el turismo internacional sería la primera de la lista. En 2018, esta actividad explicó exportaciones por valor de 1.717 mm. $ a lo largo del mundo (gasto de turistas 1.462 mm. $ y de transporte 256 mm. $), es decir, el equivalente al 7% de las exportaciones mundiales de bienes y servicios en base a los datos de la Organización Mundial del Turismo. 

 

La importancia relativa del turismo internacional varía, en gran medida, dependiendo de la región ya que en Europa las exportaciones turísticas representaban más de un 6% del total y 688 mm. $, mientras que en Asia-Pacífico rondaban el 6% (487 mm. $) y en América un 9% (392 mm. $). Unas cifras que, en 2019, seguramente hayan aumentado en cuanto a ingresos, dado que en este ejercicio el número de turistas internacionales pasó de 1.407 millones a 1.461 millones (+3,84%).

 

En resumen, el turismo se ha convertido en una actividad clave para muchos países y, de hecho, no sólo representa el 7% de las exportaciones a escala mundial, sino que esta cifra asciende al 30% cuando se trata de los servicios. A la sombra de estas cifras, el gran problema estriba en que el normal devenir de los flujos de turistas internacionales se ha puesto en entredicho y, en especial, el proveniente de un mercado muy dinámico como es el asiático. Por ejemplo, en 2018, los turistas internacionales chinos gastaron 277,3 mm. $.

 

Desafortunadamente, las dudas hacia el turismo internacional cobran fuerza y éste explica cerca de un 2% del PIB mundial. De momento, ya existen informes que apuntan a que el freno del turismo en Asia, aunque no sólo internacional, puede restar algo más de 100 mm. $ a la actividad económica del continente.

 

Los números anteriores nos llevan a mirar a nuestro país, donde el turismo es una industria clave que no será inmune a los últimos acontecimientos. No obstante, más que realizar cálculos sobre el incierto impacto del coronavirus, preferimos dar datos sobre su relevancia en nuestro PIB para que cada uno construya sus propios escenarios. De acuerdo con la Cuenta Satélite del Turismo de España de 2018, publicada el pasado diciembre, la aportación de la actividad turística al PIB fue del 12,3% en dicho año (147.946 mill. €) y, en términos de empleo, del 12,7% (2,62 millones de empleo).

 

En conjunto, los datos expuestos hasta el momento evidencian que la crisis sanitaria pasará factura a la actividad global en el corto plazo, si bien otra cuestión es saber en qué cuantía ya que antes habría que tener alguna certeza sobre el desarrollo futuro de la enfermedad. Por lo tanto, el sentido común recomienda cautela antes de lanzarse a plantear escenarios alarmistas ya que existen motivos para la esperanza, a pesar de lo preocupante de la situación. La mortalidad causada por la enfermedad es relativamente baja y, además, aunque ahora se centren las miradas en Italia, los últimos datos de nuevos contagios en China resultan positivos. Unos datos que eran verificados por la Organización Mundial de la Salud, la cual calificaba de real el descenso de los nuevos infectados por coronavirus en China.

 

No obstante, tampoco podemos negar que las medidas tomadas para contener el virus tienen y tendrán su coste económico, también en países como Italia. Ahora bien, de remitir la crisis sanitaria, la salida de la economía mundial podría ser bastante fuerte a la sombra de la proliferación de estímulos. Mientras tanto, datos como la estimación final del PIB de Alemania del 4tr19 que, conocíamos a primera hora, pasarán desapercibidos, al tratarse de la última estimación. En el caso del crecimiento de Alemania, se confirmaba su estancamiento en el 4tr19 (0,0% trim.).