Las ventas al por mayor de Jaguar Land Rover caen un 12,8% a/a por la escasez de semiconductores: Infraponderar

Jaguar Land Rover

Santander Corporate & Investment | Jaguar Land Rover (B1 e, B+ e) registró en el primer semestre del ejercicio 2022 (un periodo que concluyó el 30 de septiembre) un volumen de ventas al por mayor de 64.000 unidades, es decir, un 12,8% menos que hace un año, mientras que las ventas al por menor disminuyeron un 18% a/a (si bien acumulan un aumento del 16% desde el inicio del año) debido a la escasez de semiconductores.

El consiguiente consumo de efectivo en el segundo trimestre fue de unos £664mn, una cifra inferior a la previsión de £1mm indicada cuando se publicaron los resultados del 1T21, debido principalmente a una salida de capital circulante (£501mn). Los ingresos de £3,9mm implican un descenso del 11% a/a, y el beneficio antes de impuestos fue negativo en £302mn (margen EBIT de -4,7%). Las ventas de la compañía cayeron en la mayoría de las regiones, aunque el RU se vio especialmente afectado, con una caída del 47,6%, mientras que en Norteamérica el descenso fue del 15,6%, en Europa del 17% y en China del 6,3%. En cambio, las ventas en Otros Mercados aumentaron un 10%. El porcentaje de vehículos eléctricos [de batería (BEV), híbridos enchufables (PHEV) e híbridos ligeros (MHEV)] en las ventas alcanzó el 66%. Al mismo tiempo, Jaguar Land Rover sigue disfrutando de abundante liquidez, con una posición de £5,9mm, que incluye £3,8mm de efectivo y £2mm de una línea de crédito no dispuesta al final de septiembre.

La compañía cree que la crisis de los chips remitirá en el 2S22, y que la elevada cartera de pedidos le ayudará a recuperarse una vez que pueda aumentar la producción. Asimismo, tiene expectativas de un margen EBIT y un flujo de caja libre (FCF) positivos en el segundo semestre del ejercicio 2022, aunque el signo será negativo para el ejercicio completo.

Opinión de research: 

La escasez de chips semiconductores que ha afectado a la producción de automóviles a nivel mundial durante el primer semestre del año natural 2021 está suponiendo un nuevo revés para la historia de recuperación de JLR. Las tensiones en el suministro de chips seguirán condicionando de forma decisiva las tasas de producción y los ratios operativos a corto plazo, lo que obligará a los fabricantes de vehículos a compensar los cuellos de botella y a mitigar el impacto concentrando la producción en los vehículos con mayores márgenes. Aunque las interrupciones de la producción que ha sufrido JLR por la escasez de chips semiconductores no son una sorpresa, dado el amplio alcance de las repercusiones para los fabricantes de vehículos de todo el mundo, creemos que su magnitud y duración constituyen una cierta llamada de atención. Las cifras de £664mn de consumo de efectivo en el segundo trimestre y de £1,6mm de consumo total de efectivo de JLR en el primer semestre del ejercicio 2022 son considerables. Aunque estos datos dados a conocer no contribuyen a infundir confianza a corto plazo, teniendo en cuenta la sucesión de contratiempos operativos de los últimos años, la escasez de chips semiconductores no es en absoluto algo que afecte en exclusiva a JLR. Sin embargo, la recuperación podría avanzar lentamente a lo largo de los próximos 12 meses, ya que las limitaciones estructurales de capacidad que existen en la industria de los semiconductores tardarán en superarse por completo. El impacto a corto plazo no está claro, aunque la visibilidad, en principio, mejorará en los próximos meses, mientras que los recientes desafíos operativos han generado tensiones de liquidez. Sin embargo, pensamos que JLR ha mantenido una posición de liquidez adecuada para sobrellevar los retos a corto plazo, y la historia crediticia está preparada para continuar centrándose en los desafíos que se avecinan para la recientemente anunciada estrategia a medio plazo. Vemos posibles factores adversos que aumenten la incertidumbre y el riesgo negativo, como la posible persistencia de una aguda escasez de oferta de semiconductores y limitaciones estructurales de capacidad que probablemente tardarán aún más en resolverse. Asimismo, existe una posible presión a la baja sobre los ratios crediticios y la fuerte inversión en plataformas y la estrategia de electrificación, que intensifican considerablemente la incertidumbre y el riesgo de ejecución a medio plazo (ejercicio 2022-ejercicio 2024). Adoptamos una postura de cautela ante la posibilidad de que se filtren más noticias negativas en la ecuación y aumenten el riesgo a la baja antes de que vuelvan a entrar en juego los factores positivos a largo plazo. Reiteramos nuestra recomendación de Infraponderar la compañía.