Comisiones de consejos en Europa: pocas y más especializadas

Fernando Rodríguez |“Los consejos se reservan una gran libertad para determinar el número de comisiones, dependiendo de sus sectores de actividad y sus objetivos estratégicos, a pesar de cierta convergencia favorecida por los requerimientos de los reguladores”. Esta es una de las conclusiones de The Corporate Governance Barometer –Europe publicado recientemente por ecoDa, la organización europea que agrupa a 50.000 consejeros de asociaciones representativas en 21 países –incluida la ECA española-.
El barómetro señala que la media de comisiones en la muestra analizada es de 3,6 por consejo -3,8 en España-, aunque en los países nórdicos la proporción es menor por “el miedo a la fragmentación de las reflexiones y a la pérdida de foco global.”
Aunque la tendencia es crear comisiones especializadas tan pronto como emergen nuevos tópicos, uno podría preguntarse si este enfoque es común a todas las compañías en Europa”, se plantean los analistas de ecoDa, dados los argumentos a favor de esta corriente -mayor expertise/experiencia, más eficiencia en la medida en que el comité se centra en un tópico- y también los menos favorables -menos control, mandato no claro…-. En todo caso, esta organización cree que los comités especializados “permiten a los miembros del consejo recoger y seleccionar la información más relevante en su campo de experiencia para preparar la toma de decisiones de este”, aunque con “el riesgo de una reflexión fragmentada con el resultado de la pérdida de perspectiva”.  

EcoDa apunta a que la flexibilidad es necesaria al determinar el número y características de las comisiones, dependiendo “del tamaño, el sector, el país, los objetivos…” de cada compañía, salvo que esté regulada esta cuestión, al tiempo que señala que “los `tradicionales´ comités de gobernanza como Auditoría, Remuneración y Nombramientos están bien integrados en el mapa euro de los consejos” al igual que “no es infrecuente que se aumenten las responsabilidades de estos”. Este último caso es el los Comités de Remuneraciones, que “están comenzando a tener un alcance más amplio integrando tópicos como como Recursos Humanos y gestión de personas”.

Adicionalmente, “la existencia de comités encargados de ciertas materias son indicadores interesantes sobre las decisiones estratégicas realizadas por los consejos”, apunta el informe.

Comités de ESG, pero no tantos
Los temas de ESG están entrando crecientemente en los consejos y, aunque no haya obligación legal de constituir comisiones específicas en esta área, han aumentado en número en un 54% en los últimos tres años, aunque siguen siendo mayoría los consejos donde otras comisiones asumen este tema, o incluso donde es el consejo como tal el que prefiere llevarlo directamente. “Los resultados demuestran que en los países donde el tópico ESG es bastante nuevo, los consejos tienden a abordarlo con un comité especializado”, aunque tenerlo “no es garantía de un mejor resultado”, concluye el informe. El aumento en el número de comités ESG específicos “prueba que las compañías se adaptan a las preocupaciones de sus `stakeholders´/`shareholders´ y que no están esperando a que los legisladores regulen”.

En otro orden de cuestiones, cerca del 40% de las compañías “integraron en 2021 al menos un criterio ESG en los planes de incentivos a corto plazo –STI- o a largo plazo –LTI- en sus planes, lo que representa aumentos respectivos del 14% y el 58%” respecto a un año antes. El peso del criterio ESG en el peso del  `performance´ “ha aumentado el 24% en los STI y el 64% en un solo año”, según el informe. 

Mapas de competencias de los consejeros
En sus reporte anuales, “menos del 40% de las compañías publican una matriz con los `skills´ de los consejeros (el 30% en España)”, algo que recomiendan los códigos de gobernanza para anticipar las demandas de mercado. “Las matrices no facilitan información alguna sobre lo que es un buen `mix´, pero pueden apoyar un diálogo con los accionistas”, sugiere el informe. En cuanto los `skills´ de los consejeros en Sostenibilidad específicamente, salvo las compañías francesas y holandesas, la proporción de las que lo facilitan está por debajo del 30%.